segunda-feira, 2 de julho de 2012

Don Victoriano y el Evangelio de Santo Tomás


Cuando don Victoriano Unzaga tomó el barco a vapor que lo llevaría desde Bilbao1 hacia Alejandría, en Egipto, no se imaginaba que pronto estaría implicado en el descubrimiento de uno de los más antiguos documentos que se conservan y que representan al llamado movimiento espiritual del gnosticismo 2.

Según algunos estudiosos sospechan, el Evangelio de Tomás 3 contiene parte de los primeros escritos de la historia del propio cristianismo, anteriores a los mismísimos evangelios canónicos 4.
Las primeras noticias que Victoriano tuvo, siendo muy jovencito, sobre la existencia del Evangelio de Tomás las había leído en unos informes de unos investigadores franceses de fines del siglo XIX, que habían descubierto fragmentos del antiguo texto en griego.
Pero Victoriano era agricultor y, aunque leía de todo, nada del tema de los evangelios apócrifos 5 le interesaba demasiado.

En 1945, al llegar a Alejandría, Victoriano se encontró en un café, a la puerta del pequeño hotel donde se había alojado, a un mercader, un anciano de largas barbas blancas; el viejito se apoyaba en un bastón que a Victoriano le recordó de inmediato el cayado de Abraham 6, que él había visto en las figuras del catecismo, cuando todavía era un niño. El mercader se le apareció de pronto, lo saludó rápidamente y le dejó un “ejemplar completo” -en las palabras del proprio mercader- del Evangelio.

Al principio Victoriano no le prestó demasiada atención y, cansado del primer día de trajín en el puerto tratando de retirar sus pertenencias de la aduana, se fue a dormir temprano; hojeó el libro con desgano y enseguida lo largó sobre la mesita de luz, muerto de sueño, después de dos semanas de viaje por mar, y desesperado de ganas de llegar a casa, en Catamarca.
Al día siguiente, ni bien se levantó y se dio una ducha, tomó el libro y descubrió varias cosas interesantes: estaba escrito en idioma copto 7, tal como se lo dijo luego un perito que analizó el Evangelio a su llegada a Buenos Aires.

El libro, ininteligible a simple vista, tenía una sobrecubierta 8 –una tapa falsa digamos –que en su cara interior, y oculta a la primera mirada, contenía un largo texto escrito en francés, que en una letra pequeñita, manuscrita, describía cómo el Evangelio había estado, perdido en una colección de libros gnósticos que había permanecido oculta en Egipto desde el siglo IV, en medio de los numerosos manuscritos de la biblioteca de Nag Hammadi 9.

Don Victoriano Unzaga no supo hasta muchos años después por qué ese simple librito antiguo, cubierto con una tapa falsa de papel y escrito en un idioma perdido en la niebla de los siglos le traía tantos dolores de cabeza.

Ocurre que ni bien llegó el vapor a Buenos Aires, y como todavía el mundo padecía los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la policía lo detuvo para hacerle algunas averiguaciones.
A Vitoriano el incidente le pareció bastante lógico, pero lo que no fue tan normal -y a él le sonó muy raro- fue que entre los interrogadores hubiera dos hombres vestidos con sotanas, y que además uno de ellos, al hacerle las preguntas sobre el librito del Evangelio (que dónde lo había encontrado, que quién se lo diera, que cuándo había conocido al señor viejito parecido a Abraham, etc.) le hablara claramente en italiano y no en castellano.
Acostumbrado al cocoliche 10 de su amigo don Marchetti, Victoriano casi no se perdía nada de lo que le preguntaban, pero la verdad es que tenía poco para contestarles a los inquisidores de sotanas.
En medio del interrogatorio, y un par de horas antes que un aburrido policía finalmente lo dejara ir, Victoriano oyó que lo llamaban al cura –al interrogador vestido con una sotana levemente púrpura– y que una voz muy clara le decía:

– Llamada de Roma para Don Giovani–. El hombre vestido de púrpura le pasó el grabador Geloso al otro interrogador de sotana -evidentemente otro hombre de Roma- y salió.
Antes de las tres y media de la tarde de un jueves ocho de marzo de 1945, Victoriano recobraba la libertad y salía desde el Bajo 11 hacia el centro de Buenos Aires, caminando pensativo, ignorante de todo lo que los manuscritos de la biblioteca de Nag Hammadi y el Evangelio apócrifo según Tomás pudieran significar.

Al llegar a su finca 12 en Catamarca 13, a más de mil doscientos kilómetros al norte del puerto de Buenos Aires, Victoriano abrió su valijita de cartón para separar un regalito que le había traído a Eufemia, su mujer. Al fondo de la maleta, encajado en la junta entre el cartón y la maderita de soporte, había un 11 sobrecito con un sello negro, un monograma que, aunque desdibujado, parecía un girasol amarillo. Y adentro, un mensaje manuscrito, muy borroso:

“Bienaventurados los que vieron a Maria Magdalena 14, los que no tiraron ni la primera ni la segunda piedra, los que siguieron al cayado de Abraham y no se ataron a las reglas de los impostores. Ni Oscar ni Vicente, ni su hermano amado, Teodoro 15, tuvieron suerte con las claves. Ahora te toca a ti probar”.

Victoriano dejó el sobrecito extraño y su carta enigmática, y se fue a las acequias , porque ese día le tocaba la “mita” 16, y no podía perderse el agua del riego.

FIN
Este cuento es parte del libro “El Girasol Amarillo de la Colección  Contando Cuentos, de M. Cristina Pacheco y Javier Villanueva. Edición pedagógica con ejercicios, São Paulo, 2005. Editora Nacional, Serie Librería Española e Hispanoamericana.

 Vocabulario

1- Bilbao: capital al norte de España.
2- Gnosticismo: movimento cristiano, aunque pagano en sus orígenes, del Siglo I al III. Fue declarado herejía por la Iglesia.
3- Evangelio de Santo Tomás: textos no reconocidos por la Iglesia.
4- Evangelios canónicos: son los cuatro que fueron aceptados por la Iglesia.
5- Evangelios apócrifos: son los no aceptados como legítimos por la Iglesia.
6- Abraham: caudillo bíblico, padre de los judíos, los islamitas y los cristianos.
7- Copto: idioma antiguo, lengua muerta semítica del S. III.
8- Subrecubierta: o sobretapa de un libro.
9- Nag Hammadi: cuidad de Egipto, al margen del río Nilo.
10- Cocoliche: jerga o dialecto de los inmigrantes italianos en el Río de la Plata; mezcla de español e italiano.
11- El Bajo: sector céntrico de Buenos Aires a la orilla del río.
12- Finca: propriedad rural, menor que una estancia, con cultivos de frutas y animales de granja.
13- Catamarca: capital al noroeste de Argentina.
14- María Magdalena: personaje del Nuevo Testamento, amiga y discípula de Jesus.
15- Teodoro (Theo): hermano de Vicente Van Gogh.
16- Mita: sistema de reparto de las aguas para riego, que corre por acequias o canales.

Um comentário:

  1. Qual a relação dos contos do Livro El Giralsol Amarillo??

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