segunda-feira, 29 de dezembro de 2014

El Viaje y otros Relatos Setentistas. La Pintada.

 

Alberto Hernández lanzó su primer libro, El Viaje y otros Relatos Setentistas.

El compañero Alberto  nació en Córdoba en 1951. Vivió en Mar del Plata y en 1969 volvió a la Capital provincial para estudiar la carrera de ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba.
El “Cordobazo” lo llevó a la militancia política, fue miembro de las organizaciones revolucionarias Espartaco y luego de Orientación Socialista, ligándose a los gremios combativos de entonces. Tuvo un breve paso por el periodismo en el desaparecido diario Tiempo de Córdoba, para luego ingresar a la Municipalidad de Córdoba.
Con el advenimiento de la democracia se dedicó a tiempo completo a la militancia política y sindical. Fue dirigente nacional y provincial y varias veces candidato por el Partido Intransigente. Alternó la política con su cargo de Secretario Gremial del SUOEM en la primavera democrática. En el 2003 fue electo concejal de la Ciudad de Córdoba y en el 2011, precandidato a intendente.
Desde hace una década publica en Utopicón, blog que incluye crónicas, ficción, humor, poemas, denuncias, artículos varios y buena parte de los relatos que integran este libro. Ha publicado artículos políticos sobre distintos aspectos en La Mañana de Córdoba, Hoy día Córdoba y La Voz del Interior.

En El viaje y otros Relatos Setentistas, el lector encontrará un pantallazo más que jugoso de una época de la que poco se sabe, ocurrida en Argentina casi 40 años atrás. Y cuando décimos “poco se sabe”, no nos referimos a falta de información, sino a un exceso de contenidos, a veces difusos o poco ciertos. Hacia fines de los años 60 y durante más de una déccada y media, los golpes militares poní­an en juego una serie de valores (y disvalores) que florecían en las fuerzas de jóvenes -y algunos no tanto- militantes revolucionarios. Mucho se sabe de una parte de la historia, pero siempre es bueno escuchar otras campanas. Este libro plasma, con mucho humor y de manera amena, ese costado poco conocido. El del militante, el del resistente, el de quienes lucharon por un paí­s más justo. 
Les adelanto hoy uno de los muchos cuentos, tan sabrosos, de su libro.



LA PINTADA

Septiembre de 1974 fue un mes de terror en Argentina. Las Tres-A, Alianza Anticomunista Argentina —que en Córdoba se llamaba Comando Libertadores de América, y que desde hacía un tiempo venía intensificando sus acciones en contra de los militantes populares—, ese mes terminó con la vida del Cuqui Curutchet, Julio Troxler y Silvio Frondizi.

La noche de Córdoba era prisionera de los Ford Falcon verdes que patrullaban las calles semidesiertas con su despreciable y tenebrosa carga.
Decidimos condenar esas muertes ocurridas en poco más de dos semanas y elegimos la pared del Correo Central que da sobre la Avenida General Paz para hacer una gran pintada.

Por mis dotes para el dibujo y mi buena letra, me tocó, junto al Negro, estudiante de arquitectura y por ende también buen letrista, empuñar los aerosoles.
Tomamos todas las precauciones porque era una acción peligrosa. Llegamos por separado al lugar, todos enfundados en gruesas camperas para cubrirnos del frío de esa noche de un invierno que todavía no se iba.

Tato se apostó en la esquina mirando en dirección contraria al tránsito que circulaba por la Avenida Colón para ver si aparecían los verdes. Al verlos debía hacer una seña al Boliviano, que estaba en una parada de ómnibus frente a la pintada —en ese entonces, la vieja Calle Ancha era de doble mano— para que este nos avisara que debíamos largar todo y hacernos humo.
En la esquina contraria, lo mismo: otro compañero atento a la aparición de alguna presencia peligrosa.

Empezamos a pintar cuidadosamente la gran pared, tratando de hacerlo lo más aceleradamente posible, pero cuidando la estética que era importante a la hora de llamar la atención de los millares de transeúntes que pasarían al día siguiente por esa céntrica vereda. No era una tarea sencilla ya que la rugosidad de la piedra nos obligaba a repasar los trazos y los abrigos que llevábamos nos dificultaban los movimientos.

Cada tanto mirábamos al Boliviano para ver si había novedades; este seguía con atención lo que hacíamos y aprobaba con el pulgar de la mano derecha levantado. Sobre este compañero me detendré un instante.

Pepe, tal su nombre de guerra, había venido de su Santa Cruz de la Sierra natal a estudiar arquitectura a Córdoba, luego de obtener su título secundario en el exclusivo y tradicional Colegio Nacional Florida, donde había hecho las primeras armas como dirigente estudiantil. Era un fogoso y convencido revolucionario, con muy buena formación teórica y una oratoria ampulosa y convincente.

Muy buen tipo, solidario hasta el desprendimiento personal. Era de baja estatura, piel bronceada, cabello negro corto, pómulos salientes, nariz aguileña y ojos oblicuos, típico de la raza Aymara. Una mirada brillante y movediza y una sonrisa permanente se destacaban en su cara redonda. Tenía conocimientos de defensa personal —que trataba de transmitirnos con poco éxito— adquiridos por las necesidades de la lucha de clases en el país del altiplano. Con frecuencia hacía mención, en relatos épicos y emocionados, sobre la combatividad y el valor de los mineros que bajaban en masa hacia la ciudad con sus cascos y cartuchos de dinamita en sus manos.

Con el golpe de 1976, regresó a su país, donde prosiguió la actividad militante en el Frente Revolucionario de Izquierda y como diputado. Fue asesinado en 1986 por sus investigaciones sobre el narcotráfico. Tal era este pequeño gran hombre que estaba en esta ocasión cumpliendo la tarea de campana.

Le dimos los últimos toques a la pintada, nos retiramos unos pasos para ver con satisfacción que había quedado muy bien y, deshaciéndonos de los aerosoles nos dispersamos rápida y tranquilamente por caminos distintos.
Habiendo pasado por el retén, nos reunimos en un lugar alejado de allí para comernos unas pizzas, acompañadas con un áspero vinito tinto de la casa, para celebrar el éxito de la tarea.

El último en llegar fue Tato, que sorprendentemente nervioso increpó a Pepe:

—Ya no sabía cómo hacerte señas para avisarte que venían por Colón los Falcon verdes hasta el moño de fachos y fierros; después que pasó el primero y no nos vieron me tranquilicé un poco; pero después pasó otro y otro más como a los veinte minutos. Y vos ni me mirabas... tuvimos suerte, pero si hubiéramos cumplido con las consignas, tendríamos que haber levantado todo y pirarnos.

Quedamos todos mudos y un frío nos corrió por el espinazo. El Boliviano con su voz redonda y su habitual modo retórico, sólo atinó a decir:

—¡Es que los compañeros estaban haciendo una obra de arte digna de ser admirada!

Lo miramos atónitos, mientras él seguía gesticulando como si hablara a un auditorio poblado de trabajadores, hasta que no pudimos hacer otra cosa que soltar la carcajada que terminó de
relajarnos.

Esa vez el azar estuvo de nuestro lado.


Alberto Hernández. Córdoba, septiembre de 2014.

Recusando cumprimentos indesejados



Trinta e cinco anos depois que a menina Rachel Clemens aparecera numa foto famosa, de braços cruzados enquanto o ex-presidente Figueiredo tentava cumprimentá-la com um aperto de mão, a escena se repetiu em 2014. 
E foi na mesma cidade de BH, capital do estado de Minas Gerais. 

Em 1979, o fotógrafo Guinaldo Nicolaevsky captou a primeira cena que menciono, durante uma cerimônia no Palácio da Liberdade, em Belo Horizonte. A menina de cinco anos virou um símbolo do disgosto popular com o regime militar que aplastou o Brasil de 1964 a 1985, depois de ser fotografada rejeitando o cumprimento do então presidente João Figueiredo, aquele que gostava mais do cheiro de cavalo que de cheiro de povo.





Durante a campanha eleitoral para a presidência de 2015,  o músico Fábio Martins, morador de um dos conjuntos de favelas da Serra, na zona sul de BH, deixou o Aécio Neves de mão abanando e recusou o aperto oferecido pelo senador-candidato de um modo tão cheio de graça quanto o da menina Rachel, acontecido 35 antes. Depois ele disse que não foi intencional. 
Foi "despretencioso", disse, acrescentando que preferia votar no Psol, "por falta de opção".


Morador se nega a cumprimentar o candidato Aecio Neves em visita ao Aglomerado da Serra em Belo Horizonte MG
Foto de Douglas Magno/ O Tempo/ Folhapress.    


Em seu blog pessoal, a então menina Rachel Clemens, que desprezou o Figueiredo em 1979, conta que não cumprimentou o general-presidente porque não queria fazer algo ao qual se sentia obrigada, já que todas as pessoas que estavam ao se redor insistiram muito para que ela o cumprimentasse.

Duas situações diferentes, uma em finais de uma ditadura assassina em retirada, que privou o país de liberdades e de direitos dos mais elementares durante 21 anos.

A outra, uma atitude em democracia, de livre arbítrio, de quem decide não apoiar um dos candidatos e, quem sabe, optar ou não por uma outra proposta política.

Dois momentos da história do Brasil, um sem liberdades, o outro em pleno gozo de todos os direitos do cidadão.

J.V. São Paulo, 29 de dezembro de 2014.

domingo, 28 de dezembro de 2014

Marcianita, blanca o negra.



"Marcianita, blanca o negra,
espigada, pequeña, gordita, delgada serás mi amor,
La distancia nos acerca 
y en el año 70 felices seremos los dos".

Así decía la letra de Billy Cafaro. Era el comienzo de los años 60, y a mí, que siempre me había molestado saber que el año 2.000 me encontraría con una edad nada redonda -49 años-, la referencia a 1970 me parecía más tangible y concreta. 
Mi hermana y yo, un poco como el Felipe y la Mafalda que llegarían a nuestras vidas algunos años después, nos imaginábamos unas calles llenas de platos voladores, mujeres y hombres con cascos espaciales -que para nosotros no eran nada diferentes de las grandes latas de las Galletitas Terrabusi, o Canale, con un hermoso vidrio redondo para mirar la superficie de Marte, venus o la Luna.

No nos imaginábamos para nada que los 70 vendrían con otras cargas de ilusiones, luchas, convicciones -y de decepciones- mucho más terráqueas que la musiquita de Billy Cafaro.
Tal vez por no haber nacido en 1950 -el Año del Libertador General San Martín- y sí apenas un año después, la marca del 2.000 me parecía absurdamente utópica, ni siquiera lejana. Fantasiosa, inalcanzable, eso sí. Además, para cumplir apenas 49 años!, un número quebrado y sin gracia.
Y así llegamos al 2015. Quién diría en 1976 que llegaríamos siquiera a 1977, 78, 79, u 80. 
Pero llegamos, estamos acá, y ¡que venga el toro!

J.V. São Paulo, 28 de diciembre de 2014

"Ignorada marcianita,
aseguran los hombres de ciencia que en 10 años más
tu y yo 
estaremos tan cerquita
que podremos pasear por el cielo y hablarnos de amor.
Yo que tanto te he soñado 
voy a ser el primer pasajero que viaje hasta donde estás.
En la tierra no he logrado
que lo ya conquistado se quede conmigo no más.
Quiero una chica de Marte que sea sincera,
que no se pinte, ni fume, ni sepa siquiera lo que es rock and roll" 

https://www.youtube.com/watch?v=uvJYKM0v6ok 

domingo, 14 de dezembro de 2014

Edson Costa, um revolucionário num rio que não é de esquecimento



Elson Costa nasceu em 26 de agosto de 1913, na cidade de Prata, estado de Minas Gerais. Era filho de João Soares da Costa e Maria Novais Costa, e casou com Aglaé de Souza Costa. Foi preso, sequestrado e desaparecido em 1975, em São Paulo. Era o responsável pela propaganda e agitação do PCB. Na manhã de 15 de janeiro de 1975, Elson foi preso no bar ao lado de sua casa, onde havia ido tomar café. 
Alguns vizinhos tentaram protestar contra a prisão efetuada por seis homens, pois, para eles, quem estava sendo detido era apenas um aposentado, o Manoel de Souza Gomes que vivia na Rua Timbiras,199, no bairro de Santo Amaro, em São Paulo. Mais um preso político torturado, morto e com o seu corpo sequestrado e desaparecido. Mais um crime da ditadura cívico-militar que arrasou o praís entre 1964 e 1985. (JV)

História
Por JOSÉ MIGUEL WISNIK *

O rio em que vivo não é o do esquecimento. Meu nome, e agora quem diz é meu afilhado, é Elson Costa. 

Tomava café da manhã num bar no bairro de Santo Amaro, em São Paulo, quando fui abordado por um grupo de homens silenciosos. Não tive maior dificuldade para saber o que representavam, embora não adivinhasse a extensão do que fariam. Meus conhecidos em volta, frequentadores do bar, como eu, estranharam a cena, mas não acenei para eles. Sem maior estardalhaço, dado que sou um homem desarmado, fui levado a entrar no carro. Eles me queriam num lugar não muito distante, mas fora da cidade, num sítio em Itapevi.
Não é a primeira vez que sou conduzido para lugares apartados do mundo comum. Ao longo da vida já fui interpelado em xadrezes e xilindrós, delegacias e quartéis, onde me demorei tempos, às vezes anos. Eles querem saber coisas de mim, e de outros através de mim, e usam instrumentos de pressão. Conheci os métodos, as práticas e os estilos de interrogatório forçado em diferentes momentos do país, e em segredo me orgulho de suportá-los. Eles apertam, e eu aguento. Depois saio e continuo meu trabalho. Mas nunca tinha sido trazido para essa espécie de hotel-fazenda voltado a uma dimensão mais intestina dos interrogatórios.
Faço parte do Partido Comunista Brasileiro desde que me entendo por adulto. E de uma família numerosa do Triângulo Mineiro, cuja mãe gerou 24 filhos. Gosto da Humanidade. Minha irmã caçula nunca esquecerá a noite em que me converti ao socialismo, durante o diálogo febril com um companheiro, numa sala de casa, que ela entreouviu sobressaltada, percebendo, mesmo sem entender, que ali a minha vida tomava um rumo grandemente inesperado. Casei-me com Aglaé, doce e decidida companheira, que não saberá agora onde estou. Não tive filhos, e luto para que o legado humano não seja o da miséria.
Isso tudo que me acompanha como a luz, a nuvem e a sombra benigna que já entranhou a alma, não é o que eles querem saber. Aqui, onde acabamos de chegar, cavou-se um poço sangrento e mais obscuro, sobre o qual eles desejarão que paire a sombra eterna. Sabemos que dentro em pouco começarão os trabalhos. Trabalho que eles já tiveram com os que escolheram a luta armada contra a sua grande máquina. Vencidos estes na força desigual, agora é a vez dos que buscam mudanças sem derramamento de sangue, ameaçando a ditadura com qualquer coisa que abra nela rachaduras democráticas, como nós. Estamos em 1975. Com meus companheiros de direção do partido, estamos sendo varridos pela operação que chamam de Radar.
Mas poderia ser chamada também de Operação Extermínio, que é o que começa a intuir a minha carne. Nas tratativas da tortura, batalha sem vencedor, não há muita negociação. Sei, com sobriedade, que me acostumei a fazer do meu corpo o tira-teima da minha crença: ninguém se aproveitará dele para me voltar contra mim mesmo e contra os meus. Mas, e também meu corpo é quem percebe, esses homens não querem mais se submeter a antigos limites: insuflados pelas conquistas da treva, levados por um delírio de grandeza e de pequenez, lançam-se a desventrar o Bojador, a dobrar o Cabo das Tormentas Alheias e a circunavegar a Morte.
Um sargento do DOI-Codi, Marival Chaves, estará, daqui a anos, em melhores condições do que eu para descrever o que se passa: segundo relatará, fui interrogado durante 20 dias e submetido a “todo tipo de tortura e barbaridade”, meu corpo foi queimado vivo, banharam-no em álcool e tocaram fogo, recebendo ainda, depois disso, o benefício de uma injeção para matar cavalos de 500 quilos. Os corpos de todos os que se submeteram a tratamento semelhante na famigerada Casa de Itapevi, com requintadas variações a cada caso, relatadas pelo sargento, foram atados a pedaços de concreto e jogados no Rio Avaré.
As instituições envolvidas na história, incluídas no relatório da Comissão Nacional da Verdade, que arrolará nomes de responsáveis, se negarão tanto a reconhecer os fatos como a esclarecê-los, abrindo seus arquivos. Mas então, pergunto, onde estarei eu, e os outros desaparecidos que são eu, como eu? Não quererão os agentes da tortura e da morte, modestos, reconhecer seus feitos heroicos? Acreditarão por acaso que é infeliz o país que precisa de heróis? Ou se sentirão humilhados, com suas ralas duas centenas de desaparecidos, perante os militares argentinos, que foram a julgamento por suas dezenas de milhares?
Não sei o que eu mesmo pensaria do então para mim impensável, o futuro fim da União Soviética. Como parte de um partido dividido entre prestistas e antiprestistas, infiltrado por agentes inimigos e contaminado pelo clima de suspeita, eu estarei talvez no último estágio de uma nave descolada da base. Mas a tragédia da vida não valerá nada diante da doçura só de uns olhos, como os de Aglaé, que pronunciará ainda, com integridade, a palavra povo, para meu sobrinho e minha sobrinha, a quem entregará minhas fotos e se permitirá morrer, um dia depois disso e de meu aniversário de 100 anos, em 2013.
O rio em que vivo não é o do esquecimento. Meu nome, e agora quem diz é meu afilhado, é Elson Costa.
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segunda-feira, 24 de novembro de 2014

Carlitos Fessia, el Juancito y la revolución.

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Cómo no quererlos a todos, a los compañeros que cayeron en combate como a los que continúan la lucha; un combate que no termina, que apenas tomó otras formas. Y cómo no querete a vos, Juancito. (JV)
A continuación, homenaje de Juan Iturburu a Carlos Fessia-Manuel- dirigente de OCPO:

Carlitos Fessia, el Juancito y la revolución.

"A mi entender, Carlos Alberto Fessia nació en Matorrales, provincia de Córdoba. Su padre y su tío eran caudillos radicales de la zona que, según jactaban, nunca habían perdido una elección. Y ambos se reportaban como coroneles de la línea Córdoba del radicalismo, que reverenciaban con devoción de sacristanes a Don Arturo Humberto Illia. La de los Fessia eran una familia piamontesa en la que la rusticidad forma un entramado que esconde tesoros infinitos de sensibilidad y ternura. En Carlitos, la ternura estaba ahí, en su rostro sereno, la sonrisa rápida y el comentario ligero que reflejaba en forma sencilla el descubrimiento del otro en sus virtudes y debilidades.
La inteligencia ligada a la sensibilidad lo dotaba de una madurez que contrastaba con su juventud. Era tenaz y perseverante, y podía volver mil veces sobre un mismo tema cuando no estaba convencido. Por momentos, esa obstinación resultaba insoportable. Recuerdo nuestros primeros pasos en la izquierda cuando, a principios de los 60, nos acercamos al Malena (Movimiento de Liberación Nacional). Habíamos formado un círculo de estudio y discusión política, cuyo responsable era el Chacho Camilión. Carlitos, que por entonces tenía 18 años, se arrimaba a las reuniones como quien no quiere la cosa, se quedaba parado en la puerta, meta fumar, hasta encontrar el hueco para meter el eje que en ese momento formaba parte de sus desvelos: “Revolución en la Revolución” de Regis Debray. El Malena no comulgaba con el foquismo y tenía muy elaborada una posición crítica que el Chacho se encargaba de desgranar mientras armaba con tabaco suelto interminables cigarrillos. Carlitos, cuando veía que su insistencia entraba a caer molesta, se replegaba al silencio, siempre en el mismo lugar de la puerta, para volver a la semana siguiente, con el mismo tema y la misma metodología. 
Más tarde, cuando formábamos los núcleos originales del grupo El Obrero –agrupamiento vertebral de lo que luego sería OCPO--, con el mismo rigor y perseverancia entró a elaborar el pensamiento de León Trotsky. Leyó y releyó la Revolución Permanente, pues él la asimilaba a la revolución ininterrumpida de Lenin. Trabajó tenazmente el programa de transición y tenía la convicción de que Trotsky tenía un concepto estratégico más elaborado que Lenín. Nunca supe de donde sacó el libro Tres que hicieron una Revolución, y si mal no recuerdo Carlitos decía que lo había escrito un tipo de la CIA filtrado en el proceso revolucionario ruso. Esa lectura le había dado una visión muy fresca de Trotsky, Stalin y Lenin, lo que le permitía matizar con anécdotas de esos personajes en momentos sabrosos de la polémica política. 
La minuciosidad en el trabajo militante lo llevaba a conocer en detalle cada tarea y su valor técnico en la Dirección Provincial de Vialidad de Córdoba, un saber que, como delegado gremial, volcaba en las luchas salariales y por condiciones de trabajo. El conocimiento minucioso de todos los temas reivindicativos hacía que cada compañero se sintiera representado y expresado en cuerpo y temperamento. De ahí el cariño entrañable que le profesaban. Tengo grabado el momento en que reunió a toda su sección para comunicarles que tenía que dejar la tarea gremial porque iba que asumir responsabilidades distintas, ya que pasaba a integrar la dirección nacional de lo que luego sería el OCPO y tenía que radicarse en Buenos Aires. La mayoría de los trabajadores de esa sección eran de la categoría Ordenanzas, es decir el nivel más bajo del escalafón. Rápidamente sus compañeros hicieron como pudieron una vaquita y le regalaron una medalla con cadenita de oro y la grabación “Siempre serás el mejor compañero”. 
Bostero incorregible el Fessia. Una tarde jugaban Boca y River, la reunión política había comenzado a la mañana y se había extendido pasando el medio día. De los que estábamos, a los únicos que les gustaba el fútbol éramos él y yo. Cuando se acercaba la hora del partido entramos a mirarnos sintonizando la idea de que el compromiso revolucionario no podía llegar al extremo de no escuchar el partido. No bien se fue el último compañero nos acomodamos en el patio de su casa paterna para saborear el partido. En ese entonces Renato Cesarini inventaba a Lallana como número nueve, postergando a Daniel Onega porque el otro era buen cabeceador. En efecto, Lallana conectó un centro del Nene Zarnari y River que se pone uno a cero. Me puse a saltar y a gritar como loco, mientras Carlitos me miraba impasible y prendía un nuevo cigarrillo. La alegría no me duró mucho porque Rojitas puso el uno a uno. Pero el hijo de puta, para sorprenderme y humillarme mejor, se hizo el sota cuando el empate, para estallar en gritos ensordecedores con el dos a uno.
Esa picardía para sorprender la volcaba con imaginativa mordacidad cuando la polémica se ponía picante. “No estamos de acuerdo con la política en cuenta gotas que nos proponen los teoricistas”, señalaba en una asamblea cuando procesábamos como organización la autocrítica por la posición política frente al Camporazo. 
Como militante, Carlitos tenía indudablemente un valor fuertemente estratégico más que táctico. No era un arrojado en posiciones tácticas, en propuestas de acción, pero era una verdadera esponja que retenía y valoraba cada propuesta que estaba en juego, por descabellada que pareciera a primera vista. En un conflicto muy fuerte y prologando que tuvimos en el Sindicato de Empleados Públicos de Córdoba, cuyo secretario general era el histórico Gordo Ferreira, nosotros, los clasistas, habíamos empinado la asamblea a nuestro favor. Ferreira –que para nosotros, por entonces, representaba la burocracia sindical-- constata la fuerza de nuestra posición nuestra y el temperamento de la asamblea, y toma nuestras reivindicaciones pero le agrega como encabezamiento “que el Gobierno declare la conciliación obligatoria y retrotraiga el conflicto a fojas cero abriendo una mesa de debate de los puntos en conflicto”. 
En la euforia, no reparamos demasiado en ese párrafo y la moción salió por unanimidad. Al día siguiente, el Gobierno aceptó rápidamente la propuesta sindical y declaró la conciliación obligatoria. Cuando nos enteramos, nos rechiflamos y llamamos rápidamente a una asamblea de repartición. Yo pronuncié encendidos discursos encendidos la burocracia, con el acompañamiento eufórico de los compañeros más activos. Mientras, veía que Carlitos permanecía impasible presidiendo la asamblea, nada enojado, proponiendo analizar con serenidad la situación. Yo lo miraba y no entendía su conducta. La asamblea nos dio mandato para analizar el curso del conflicto en el sindicato y luego decidir en una asamblea general del gremio. En el camino me le acerco y le pregunto qué carajos estaba pensando. Su respuesta me soprendió: “¿Sabés qué pasa? La burocracia, desde el oportunismo, le está dando una salida al conflicto. Si no, ¿a dónde llegamos?. Hay que abrir una instancia de negociación y la propuesta el Gordo lo está logrando”. Dicho y hecho, se abrió una suerte de paritaria y por seis meses nos aburrimos de meter plata en el bolsillo. 
De esa experiencia en Empleados Públicos de Córdoba hay recuerdos para muchos libros, en el triunfo y en la derrota. En Octubre de 1971 vino el llamado “Cordobazo de la burguesía”: los trabajadores municipales habían abierto un nuevo curso de conflicto, nos agregamos los empleados públicos y el gremio del calzado, apoyados todos por los sindicatos clasistas Sitrac y Sitram. La huelga se extendía y en un momento apuntó a quebrar la tensión en nuestro favor, pero el general Alcides López Aufranc, comandante del tercer Cuerpo de Córdoba y un cuadro estratégico de la represión, sorpresivamente avanzó por donde tenía que avanzar: Rodeó el complejo industrial de la FIAT, en el barrio Ferreira, y entró con los tanques a la fábrica. Los activistas y dirigentes sindicales que detenían iban a parar directamente a la cárcel de Villa Devoto, en Buenos Aires. Libraron setecientas órdenes de captura para todo el activismo de Córdoba, incluidas la de Carlitos y la mía.. Fueron intervenidos los gremios de Luz y Fuerza, SITRAC, SITRAM, Empleados Públicos (SEP) y Municipales. Tiempo atrás, Agustín Tosco había caído preso por segunda vez.
Drásticamente la situación se nos dio vuelta y puso al movimiento cordobés a la defensiva. El Plenario de Secretarios Generales de la CGT de Córdoba –-presidido por Atilio López— fue convocado para decidir si llamaba o no a un paro general en solidaridad con los gremios intervenidos. La cúpula de la CGT tenía sobradas dudas para convocar al paro pues la situación era muy adversa y en los corrillos caminaba la certeza de que la embestida de López Aufranc contaba con la venia de Ignacio Rucci, secretario general de la CGT Nacional.
La historia confirmaría la complicidad de Rucci. Pero Atilio López, para no quedar pegado en esa maniobra, necesitaba que Empleados Públicos levante la huelga como pretexto para no convocar al paro general.
Los radicales de nuestro gremio habían sido tocados por Angeloz para que aflojen la cuerda, así que el plenario de delegados comenzó a la tardecita en un clima por demás denso. Los radicales habían llevado un par de matones armados para meter presión en las decisiones. Las posiciones iban y venían pero nadie se animaba a mocionar el levantamiento del paro, hasta que uno de los delegados radicales se jugó y empezó a decir que había que salvar a los compañeros que todavía no habían sido despedidos, que había que evitar que los salarios de los compañeros sean deteriorados por nuevos descuentos. Cuando terminó, se hizo un silencio y desde el fondo hubo alguien que lo quebró con palabras fuertes: “¡Hasta cuanto vamos a seguir jodiendo con la huelga! ¡Votemos y se acabó!”. Si algo faltaba para que la atmósfera fuera irrespirable era este suceso. Entonces, Carlitos, que estaba sentado en la primera fila y que hasta ese momento había permanecido como enroscado, meta fumar, se irguió cuan alto era, las manos tensas y en jarra, ora mirando a Ferreira, que presidía la reunión, ora dándose vuelta para mirar a los delegados. Y arrancó: “ Nosotros no somos loquitos, hemos planteado la lucha porque es el único resguardo para defender nuestro salario, es la única vía para que la dictadura reincorpore a los compañeros despedidos, esta huelga fue declarada por una asamblea general y únicamente la puede levantar otra asamblea general.....Mientras exista una posibilidad de lucha, yo voy a seguir apoyando la huelga, esta noche se hace el plenario de la CGT, la posición del gremio debe ser que se declare el paro general, en tanto no se agote esa posibilidad de lucha yo no levanto la huelga, y si este plenario de delegados lo hace, yo no lo acato y voy mañana a cada oficina, a cada repartición, denunciando la traición a la huelga”.
A esa altura, el compañero Carlitos era un gigante temerario y valiente, sus espaldas llenaban todo el escenario y lentamente se fue replegando hacia su silla. Hubo un silencio distinto, lo de Carlitos había impactado en el plenario. Entonces se paró otro compañero, un referente del sector radical, y empezó a hablar: “Compañero Ferreira, qué estamos discutiendo, qué estamos dudando, nuestro sindicato no puede tener otra decisión que no sea la lucha, la posición que sostiene Fessia es la única decisión que tenemos que asumir, no nos pueden doblegar y si nos llevan presos que nos lleven, caigamos de pie, sin arrodillarnos frente a estos milicos hijos de puta”. Ferreira, luego de estas palabras, solamente dijo: “La huelga sigue y se levanta el plenario”. Luego salimos con Carlitos hacia la noche de llovizna y frío. el Plenario de la CGT no se pudo reunir y el conflicto se cerró en derrota.

Llegamos del recreo, era una mañana de sol y no hacía ni frío ni calor en la cárcel de Sierra Chica. El Gringo Beacon, mi compañero de celda, estaba contento pues los diarios llegaron temprano esa mañana, y mientras yo preparaba el mate él se sentó con La Nación haciéndome no recuerdo qué bromas. De pronto se paró sobresaltado y me preguntó: “¡¡Juan!!, Manuel, el compañero de Uds., ¿cómo se llamaba? ¿no era Fessia?. Presagiando lo peor, le saco el diario de las manos y temblando le pido que me indique el lugar de la noticia. Ahí estaban los tres: Carlitos, Cristina y Estela. No podía imaginarme el mundo sin ellos, los tres seres queridos entre los escombros, protagonistas de la crónica del diario de los Mitre. Los lloré y los sigo llorando. Puedo recorrer cada segundo de sus últimos momentos pues los amé infinitamente. La decisión de los tres frente al final inexorable. La decisión de los tres de salvar la vida de sus hijos, Martín y Emiliano. Puedo recorrer cada paso de la secuencia, quién y como acomodó la cunita de Emiliano, y cómo Estela indicó a Martín lo que tenía que hacer. Carlitos respondiendo al fuego enemigo, madres y padre levantando la bandera blanca y viendo a sus hijos cruzar la calle en la despedida definitiva.
El capitalismo global redefine al capitalismo en una fase distinta. De esa forma también obliga a la militancia popular a redefinir principios de construcción revolucionaria que en su momento imaginábamos inamovibles. Quienes conocimos a Carlitos, Cristina y Estela no nos resignamos a la nostalgia; por el contrario, abrimos nuestra sensibilidad crítica para encontrar los caminos de la libertad. Esa misma sensibilidad crítica que me enseñó Carlitos en aquella asamblea de Vialidad, cuando percibió que la burocracia, desde su oportunismo, abría una salida al conflicto.


Juan Iturburu. Paraná, 31 de octubre de 2003.

quarta-feira, 19 de novembro de 2014

Quem inventou a corrupção? Ora, tenha a fineza de desinventar!



Digo eu, cá com os meus botões: se o Lacerda se digladiava contra o Getúlio Vargas bramando contra a corrupção; se o Jânio Quadro era traído e finalmente foi vencido pelas "forças ocultas" que o impediam de combater a corrupção e "varrer toda a sujeira da administração pública"; digo eu ainda -se o Golpe de 1964 foi para acabar com a corrupção e o perigo comunista, já que João Goulart era perigoso porque simpatizava com Cuba, tinha uma política exterior independente de Washington, nacionalizando uma subsidiaria da ITT norte-americana e estatizando, no início de 1964 o petróleo; digo eu, cá com os meus botões: como pode ser que a corrupção e a maldade estatal tenham nascido em 1979 com o PT e se instalado no país em 2003 com o Lula e em 2011 com a Dilma? Tudo era joia na época em que o Carlos Lacerda e a UDN combatiam...o quê? qual corrupção se foi o PT que a inventou? 
Tudo era chuchu beleza na época dos coronéis e generais, e depois se estragou tudo de novo? foi assim que aconteceu? e quando se estragou? com o PMDB e as Diretas Já? com o Sarney e o Plano Cruzado? com o Collor que não conseguiu caçar nenhum marajá? ou com o Itamar Franco que parou com a inflação e criou a moeda Real em julho de 1994? o com o FHC que governou de 1995 a 2002, já com uma inflação controlada, que ainda ssim subiu de 1,7 a 12,5% (média 6,6% em 8 anos)? foi ele que estragou tudo? 
Não! foi o PT. Ah, entendi, antes então era tudo uma maravilha e vio o sapo barbudo e ferrou tudo? ou foi aquela gerentona Dilma que todos admiravam ao início do mandato e tinha 70% de aprovação até que "o gigante acordou" em junho de 2013?
E por que então o Paulo Francis -nada parecido com um petralha bolivariano- morreu de angústia depois de ter dito na TV norte-americana que a Petrobras era um antro de pilantragem e que todo alto diretor tinha conta na Suíça? isso não foi anos antes de ele morrer -claro, né?- em 1997, processado numa extorsão milionária pelo presidente da Petrobrás, o Joel Rennó, na época do FHC? 
E por que o FHC não mandou o presidente da Petrobrás, Joel Rennó ficar quieto, se a corrupção ainda não tinha sido inventada? 
Então o PT "aparelhou" a Petrobras antes de assumir, em plena época do FHC?. Tô entenenu não!

Leio e releio o comentário de Elio Gaspari -aquele que fala do PT como "os comissários" e fala do estado como "a viúva"-. Sim, leio e releio o artigo do Gaspari, nada bolchevique ele, e fico com a nítida impressão de que a corrupção existia bem antes de 2003, talvez antes de 1997 até, quando ele escreveu esta despedida para o Paulo Francis, fundador do Manhatann Connection, clube dos liberais exilados e os livre-pensadores expatriados. Se o pai e mentor dos Mainardi e Cia já suspeitava que havia corrupção da brava nos anos de 1994, 95, vai ver que havia, sim.

http://www1.folha.uol.com.br/fsp/brasil/fc050232.htm 


Javier Villanueva, São Paulo, 19 de novembro de 2014.


quinta-feira, 16 de outubro de 2014

La chica del cuadro


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La chica del cuadro


Eran las cuatro y veinte de una tarde lluviosa, y la exposición de cuadros de su amigo Jorge solo empezaría a las seis. Agustín pasó por la galería de arte para ver si lo encontraba, pero el portero le dijo que vendría recién a eso de las cinco, o cinco y media. No tenía nada que hacer y le pidió permiso para subir. 

No había nadie todavía en los salones de la planta baja, pero en el segundo piso, mirando distraída un cuadro de dimensiones descomunales, se la encontró a Roberta Giménez, que había trabajado con él en la redacción de la revista hacía unos seis o siete años. 
La saludó y ella se dio vuelta, devolviéndole una sonrisa generosa; pero apenas murmuró un "hola", como si no hubieran dejado de verse durante todo ese tiempo.

Agustín le dio la espalda y se puso a mirar otros cuadros, hasta que la vio de reojo, y descubrió que ella también lo miraba. Dejó pasar otros cinco minutos, fingiendo interés en la obra que estaba justo al lado de la que ella estaba viendo.

Ella lo miró otra vez y esbozó una sonrisa ancha, lo que le dio coraje a Agustín para acercarse por trás y hacerle un cariño en la nuca. Podía ser un gesto amistoso, o fraternal, pero ella soltó un gemidito y retrocedió de espaldas hacia él, unos centímetros apenas. 

Agustín demoró unos segundos, pero al final decidió arriesgarse y le puso las manos en la cintura; ella no se movió y él la acarició con suavidad, y antes que emitiera el segundo gemido, le empezó a levantar la pollera muy despacio. 
La tela suave se fue ajustando a medida que subía y se le ciñó en las nalgas redondas, que en ese momento le parecieron a Agustín más tropicales que nunca. Roberta se dio vuelta despacio y le dijo:

- Mirá, no te ofendas, pero te aviso que no me gustás demasiado. Aunque me excita mucho lo que escribís, ¿sabías? Me gustan tus fantasías en el papel -.

¿Ah, sí? de veras que leés lo que escribo? ¿Y qué te caen mejor, las crónicas o los cuentos? - le respondió Agustín, mientras trataba de disimular la erección, por miedo a que Roberta se asustara con tanta audacia y se le escapase, ya que la pollera no le cedía ni un centímetro más para arriba.

- Tus crónicas sensuales me dejan muy, pero muy excitada - estira las palabras, se da vuelta y le clava dos ojos verdes oscuros a Agustín, buscándolo en su mirada huidiza, casi avergonzada por causa de esa erección inconciente, apresurada, que lo obliga a tomarla con firmeza por la cintura y traerla casi a la fuerza hacia atrás, en dirección al banco y sentarla en sus piernas, así nomás, con la pollera a medio levantar y la bombacha en las rodillas. Mientras se le refriega despacio, de trás para adelante, con las piernas abiertas, Roberta le repite, lento, muy bajito:

-No, no me gustás demasiado, te lo aviso, pero me encanta como escribís. Ay, ¡cómo escribís, Agustín!-.

J.V. São Paulo, 11 de agosto de 2012.

quarta-feira, 15 de outubro de 2014

Premoniciones




-Vení Robertito, ayudame a levantarme que voy a salir- le dice el Negro Unzaga a su hijo, que lo mira sorprendido y trata de convencerlo de volver a la cama, al final hace más de dos años que no se levanta. 
-Ayudame vos, Davicito entonces. Es que me llamó el Negro Barrionuevo y tengo que ir a encontrarme con él.- insiste don Unzaga, pero se le acaban las fuerzas y se deja convencer. Vuelve a la cama, recita una de sus poesías, toma un mate cocido con leche y se duerme otra vez. 
Diez minutos después toca el teléfono. Es Raquel, desde Córdoba, para contarles que el Negro Barrionuevo había fallecido esa tarde.

J.V. Catamarca, 5 de septiembre de 2014

sábado, 30 de agosto de 2014

Marina, um fenômeno novo? E o Jânio? E o Collor?




Marina, um fenômeno novo? 
E o Jânio? E o Collor?

As eleições presidenciais que estão marcadas no Brasil para outubro deste ano, pareciam já dadas como resolvidas com a reeleição da presidenta Dilma. 

Porém, a morte num acidente de aviação do candidato opaco e quase sem força eleitoral própria -o ex-governador de Pernambuco Eduardo Campos em 13 de agosto- tirou o candidato de centro, de um partido socialista -o PSB- cada vez mais pró-business, do seu 3º lugar nas pesquisas (atrás de Aécio Neves,  candidato do "partido da ordem" da vez, o cada vez mais conservador e defensor da "austeridade", o PSDB).

Igual aos partidos trabalhistas britânico e australiano, ou como os novos liberais europeus, e do Partido Democrata dos EUA, os interesses das grandes empresas tomaram conta do P.S. Brasileiro que virou um novo partido da “Terceira Via”, uma agrupação pró-negócios, que só mantem a denominação de partido “socialista” para não perder a velha militância herdada do lendário Miguel Arres.

Os corpos do candidato do PSB, Eduardo Campos, e seus assessores ainda não tinham esfriado, depois do desastre aéreo que os matou, e já o suposto "filósofo" direitista Olavo de Carvalho -que só pode ser considerado um grande pensador por “gênios” ao estilo de Roger, o ex-cantor, ou o Lobão- postou no Face Book a seguinte mensagem: 

O governo torna sigilosas as investigações de acidentes aéreos e poucos dias depois já vem um acidente aéreo politicamente relevante. Ou o Acaso está gozando da nossa cara, ou não é acaso.”

Assim, foi ficando claro, durante o dia da desgraça - o 13 de agosto de 2014- e ao longo dos dias seguintes, a desinformação sobre a lei que foi sancionada pela presidente Dilma, e que torna sigilosa a investigação de acidentes aéreos no Brasil. Semelhante à desinformação que se espalhou na época das discussões acerca do Marco Civil da Internet, há quem prefira imaginar teorias conspiratórias que chegam a ver algum tipo de censura ou alguma trapaça da parte do governo ao ouvir ou ler a palavra "sigiloso" ao lado do termo "investigação". 

Uma cegueira assustadora - que aos poucos vira um ódio político quase sem precedentes desde a época da  "Marcha da Família com Deus pela Liberdade”, de março de 1964- faz com que estas pessoas ignorem que existem convenções internacionais que cuidam da segurança aérea; essas normas existem, entre outras coisas e, por exemplo, para evitar que aconteça novamente o que ocorreu quando o acidente com a aeronave Let 410 da Nordeste Aviação Regional Linhas Aéreas (NOAR Linhas Aéreas), que em 13 de julho de 2011 se acidentou em Recife, quando realizava o voo 4896, morrendo 14 passageiros e dois tripulantes. O delegado encarregado das investigações desenvolveu um inquérito policial que na época foi o melhor modo de tapar as evidências por medo a punições. Um inquérito policial aberto faz as pessoas se sentirem pressionadas e evitam falar as verdades que poderiam salvar outras vidas no futuro. 

O que este sigilo que foi aprovado pela lei garante é que os investigadores do CENIPA possam levar adiante a sua investigação pesquisando o que realmente interessa, não liberando os dados sigilosos de uma gravação, por exemplo, para um delegado sem uma decisão judicial. É uma proteção para evitar que pessoas não vinculadas à aviação dirijam a investigação como se estivessem investigando um crime. Terminadas as investigações, o relatório será outra vez público, tal como acontece hoje. Um delegado de polícia não tem jurisdição sobre uma cena de acidente aéreo, a menos que existam indícios de uma ação terrorista. A investigação supõe-se que se orienta a saber com o máximo de exatidão científica o que aconteceu e propor melhoras para que nunca mais possa se repetir, e não apenas pesquisar à procura de um culpado, tal como aconteceria no caso de um acidente de carro.

Embora tudo isto possa ser claro e lógico, a insinuação temerária do Olavo de Carvalho teve rapidamente mais de 3 mil "curtir" e quase quatro mil e quinhentos compartilhamentos até o fim do dia 13/08/14, data do acidente. Entre os muitos outros que tiveram a ousadia de fazer insinuações semelhantes, também se destacou a candidata a deputada estadual pelo PSDB de São Paulo, Dany Schwery. A candidata foi ainda mais clara e direta, e até tratou de ser mais "engraçadinha" que o pretenso filósofo Olavo de Carvalho, e publicou um meme em que a presidenta da nação ri do acidente aéreo que matou o líder do PSB, Eduardo Campos, e ameaça os outros candidatos.

A deputada, pressionada por pessoas mais sensatas do próprio PSDB, retirou o post da sua página, mas antes ameaçou os internautas petistas e disse que só faria isso pela possibilidade desse seu post  atrapalhar o seu candidato, o Aécio Neves. A candidata Dany, com apenas 507 eleitores em 2012, dificilmente voltará a ser eleita, mas o PSDB paulista não desiste de promover pessoas como ela nas suas chapas regionais. 

A confirmação da Marina, em meio de toda a baixaria mencionada antes, passou finalmente pela decisão dos partidos que compõem a coligação "Unidos pelo Brasil". Além de PSB e PPS, que logo confirmaram apoio ao nome de Marina Silva, fazem parte da aliança o PHS, PRP, PPL e PSL. 
O acordo básico e que forma o eixo da coalizão, entre o PSB e a Rede Sustentabilidade -o grupo político da Marina exige que a candidata Marina cumpra com duas reivindicações do falecido Eduardo Campos: que respeite as alianças eleitorais do PSB nos estados, sobretudo com o PSDB em São Paulo, o que mais atormentava aparentemente a Marina, e que incorpore o discurso desenvolvimentista, supostamente conflitante com o -também suposto- conservacionismo e o anti-agro-business da legenda da que agora é candidata a presidente.

Antes da morte do candidato no acidente aéreo, a Marina não conseguia transferir-lhe seus votos, e ainda criou novas dificuldades políticas para Eduardo Campos, levando seu nome a patinar abaixo do 10% do eleitorado. Não fosse a sua trágica morte, ele sairia da eleição ainda menor do que entrou nela. E grande parte da culpa leria o nome Marina Silva.

Marina foi ministra do Lula por oito anos e deixou o governo ao notar que sua figura minguava ante o crescimento da influência da então ministra Dilma Rousseff. O Planalto era pequeno para as duas mulheres. E ainda deixou, ato seguido, o PV ao ver que a legenda não se dobraria a sua ânsia de poder. Eduardo Campos viu alianças importantes escorrer pelo ralo, porque a Marina atrapalhou sua candidatura. 

Mas tudo isto acontece hoje num contexto internacional em que os EUA tentam desestabilizar o Brasil e ajuda na criação de novas teorias conspiratórias: a CIA espionou a correspondência eletrônica e a conversação telefônica da presidenta Dilma e de vários dos seus ministros, o que levou a cancelar uma visita de estado a Washington; e o Brasil, hospedando o presidente Putin e os líderes dos BRICS no encontro de cúpula em Fortaleza, não agradou sem dúvida ao Departamento de Estado dos EUA. E isso acontece num momento em que a CIA só precisa achar os pontos frágeis no Brasil da Dilma e tentar criar aqui as condições de instabilidade que fomentaram em outros países na América Latina, como a Venezuela, Bolívia, Equador, e a Argentina com o bloqueio de créditos para o país, em operação desenhada pelo bolhonário norte-americano Paul Singer.
Mas a Dilma -que desafiou os EUA ao anunciar, com os BRICS em Fortaleza, a criação de um banco de desenvolvimento próprio para concorrer com o FMI, controlado por EUA e UE, parecia imbatível na reeleição, até o dia 13 de agosto, quando Campos e quatro de seus assessores, o piloto e copiloto, embarcaram no avião que cairia em Santos, matando todos a bordo.

O acidente fatal levou para a cabeça da chapa do PSB a candidata a vice-presidente, Marina Silva, que em 2010 recebeu inesperados 20% dos votos como candidata do Partido Verde. Nesse ano de 2014, ao não poder concorrer pela legenda de seu partido, a "Rede", Marina decidiu somar-se à chapa pró-business de Campos. Hoje, Marina já está configurada como a melhor aposta contra Dilma nas eleições de outubro.

Marina, uma evangélica militante, num país católico apostólico y romano, mas muito permeado pelas religiões afro-brasileiras, é conhecida por sua ligação à chamada "sociedade civil global" e aos grupos de "oposição" financiados por George Soros, capitalista mega-investidor e operador dos hedge fund globais. Conhecida por sua ação pela floresta amazônica brasileira, Marina é vinculada aos grupos ambientalistas patrocinados pelo Instituto Open Society, de George Soros. A campanha de Marina está cheia de palavras chave desapropriadas pelas organizações de Soros: "sociedade sustentável", "do conhecimento" e das "diversidades".

Por isso, enquanto o Santander enviava cartinhas desaconselhando o voto à Dilma, o Itau dava a cartada certa impulsando a Marina, e causava perplexidade e dúvidas em relação aos recursos da sua campanha e aos diversos personagens do “stablishment” que a apoiam. As contribuições, pouco transparentes, saindo de bolsos conservadores, enquanto os que a orientam em matéria de economia, como Eduardo Gianetti da Fonseca e André Lara Rezende, são conhecidos por sua tendência liberal e privatizadora.
"Para começar, ela não terá a menor aptidão para constituir uma equipe para tocar o dia a dia do governo, sem o que as melhores promessas e os mais avançados programas se desmancham no ar. Além disso, procedem as dúvidas sobre como se haverá no poder uma pessoa que dá motivos para crer que se julga eleita por Deus - o que esteve perto de afirmar depois da tragédia com o voo no qual também ela poderia ter viajado. Cabe indagar ainda como, avessa à "velha política", enfrentará a servidão de chefiar um governo sem maioria parlamentar. Marina presidente é prenúncio de uma crise depois da outra" (texto do Estadão)

Enquanto a velha UDN era obsessiva por fardas -os udenistas derrotados por Dutra em 1945, por Vargas em 1950, e pelo Juscelino em 1955, eram os militares Juarez Távora e Brigadeiro Eduardo Gomes- e pelo discurso moralista, os udenistas  modernos, à paisana, sempre colheram a insatisfação das classes médias urbanas que odiavam as políticas sociais do trabalhismo e odeiam hoje as do lulismo. Nos anos 50 e 60 o lema do udenismo era similar ao discurso dos eleitores tucanos, que hoje chamam a Bolsa Família de "bolsa-esmola".
Mas a UDN não era boa de voto, e sim para a agitação golpista; em 24 de agosto de 1954, Carlos Lacerda, o principal agitador udenista e seus aliados militares acuaram o trabalhismo e terminaram provocando o suicídio de Getúlio Vargas.
Mas como os udenistas continuavam sempre perdendo votos, em 1960 buscaram um candidato não partidário, o Jânio Quadros, um líder conservador histriônico, que vendia a imagem de ser contra os "conchavos políticos", e que finalmente levou os udenistas ao poder. "O jeito é Jânio" era o slogan de campanha, mas o seu governo viveu uma crise que o levou à renuncia antes de passado um ano no poder.

Em 1989, para evitar a vitória do perigoso Brizola ou do aterrorizador Lula, favoritos no pleito, já no fim da crise do governo Sarney, a Globo tomou o lugar da UDN e elegeu o Collor, "caçador de marajás” e suposto “inimigo de tudo que está aí", que caiu 3 anos depois. 

E novamente agora, em 2014, os setores mais conservadores já se aglutinam em torno de numa nova aventura. As três derrotas seguidas do PSDB-DEM levam os seus eleitores a vacilar entre o seguro perdedor Aécio Neves, enquanto a mídia, os bancos e o grosso da classe média parecem que já aceitam a Marina que promete ser capaz de derrotar a Dilma e o PT.
Os liberais neo-udenistas do PSDB histórico -FHC, Serra e Aécio- não conseguiriam derrotar Dilma e o PT no voto.

Mas a Marina Silva não é Jânio nem o Collor, pois tem uma trajetória de respeito, embora que está claro que já foi enquadrada pelo conservadorismo dos economistas neoliberais e do entorno da Neca Setúbal do Banco Itaú que comandam a campanha.
Aliada ao PSDB e ao DEM, a velha mídia ainda parece resistir em embarcar no marinismo. Mas em mais uma ou duas semanas, o jogo estará definido. Se o Aécio confirmar a decadência para abaixo dos 15%, e Marina passar dos 35%, a velha base udenista –sobretudo a paulista e paulistana- dará mais um salto no vazio de uma aventura desconhecida.
Até poucos dias atrás, o nome de Marina estava associado a um ponto de interrogação, embora nos bastidores houve, desde o dia 13 de agosto, um jogo nervoso de exigências e concessões. Marina fez e continuará fazendo o máximo para se mostrar confiável ante um mercado que rejeita o "estatismo" da Dilma.

A Marina Silva -carente de um partido já que a "Rede" não foi conseguiu ser registrada na justiça eleitoral- e aparentemente uma inimiga dos "conchavos"- é uma política profissional que finge detestar a política. Igual ao Jânio e o Collor fizeram no passado, aparece como uma ilusionista super-herói. "Até hoje, não foi testada como gestora, há incoerências entre seu discurso messiânico e o do partido, mais pragmático, e muitas situações a contornar nos estados”, disse o site noticias.terra.com.

As pesquisas mostram que -embora tente reagir com os seus aliados nas mídias e desmascarar Marina como uma "petista disfarçada"- os apoios ao Aécio se esfarelam dia após dia. As denúncias aparecem, mas a editora Abril e a Globo, centrais do pensamento conservador das elites, não vão arriscar a opção Marina que é a única que lhes sobra para tentar derrotar o PT da Dilma.
A Marina tem uma opção única também, com uma mídia louca para derrotar o petismo, com um PSDB em crise, um Aécio confuso com um discurso oposicionista que promete manter o Bolsa Família para um eleitorado tucano que diz que aquilo é ”bolsa esmola”. 

A poderosa máquina midiática, aliada até ontem ao tucanato, provavelmente não vai mais ajudar o PSDB, e o Aécio vai minguar ainda mais, perdendo até o governo de Minas para o PT.
A liderança messiânica da "nova política" é, a julgar pelo apoio do Itaú, uma parceria bastante confiável para os bancos, mas que num eventual governo com certeza será instável, como os governos Jânio e Collor.
Há mais de uma década que o velho udenismo que matou o Getúlio Vargas e derrubou Jango em 1964, trata de encurralar o Lula e o PT; e é por isso que agora vai embarcar em qualquer aventura –como a de apoiar a Marina- mesmo que isso signifique mergulhar outra vez no desconhecido.

Os setores mais conservadores, que odeiam o PT, vão desembarcar da candidatura Aécio e fortalecer à da Marina. Poderia se dizer que ainda é cedo para considerar essas tendências como definitivas, embora os votos oposicionistas já mudam de candidatura, fazendo crescer a Marina e pulverizando o Aécio, numa transferência de votos que dificilmente seriam do PT.
O pior pesadelo para os tucanos, porém, não significa que Dilma esteja perdendo votos, pois o que acontece é a transferência de votos no pólo oposicionista, com o que o PSDB terminará, pela primeira vez em 12 anos, perdendo o comando desse centro conservador.

Como disse Jean Wyllis, do Psol, "
Bastaram quatro tuites do pastor Malafaia para que, em apenas 24 horas, a candidata se esquecesse dos compromissos de ontem, anunciados em um ato público transmitido por televisão, e desmentisse seu próprio programa de governo, impresso em cores e divulgado pelas redes. Marina também retirou do programa o compromisso com a aprovação da lei João Nery, a elaboração de materiais didáticos sobre diversidade sexual, a criminalização da homofobia e da transfobia e outras propostas." E isso significa perder a toque de caixa todos os votos do movimento LGBT.

Enquanto isso, a madrinha financeira da Marina, a Neca Setúbal, coordenadora do programa do PSB, relativiza a inexperiência da candidata e acena com as suas fortes simpatias pelo mercado.


Em entrevistas, Neca confirma que a Marina manterá os compromissos do Eduardo Campos e irá conceder autonomia por lei ao Banco Central. Mais economistas "estarão se aproximando" durante a campanha, promete a Neca Setúbal, da família dona do Itaú. Para evitar o "preconceito" do mercado contra a Marina ela vai deixar cada vez mais claro que não é contra o agro-business e vai assumir -ao menos de palavra- todos os compromissos de E. Campos.
Como bem disse já o senador pernambucano Jarbas Vasconcelos, "Ela precisa arrebentar o preconceito, a indiferença e o medo. Ela tem que ser uma candidata leve, tem que dizer que, se ganhar a eleição no Brasil, não vai ter nenhuma tragédia. Ao contrário, vai ser um Brasil decente e correto. Vai ser um Brasil em que não apenas o homem que mora na periferia será ouvido. Vai ser ouvido o homem que mora na periferia, a classe média e o empresário."

Para os dois polos dos interesses sociais, econômicos e políticos em que se divide hoje a política nacional brasileira - repetindo um pouco os das épocas da luta popular contra o udenismo- a situação era muito clara até esta semana. A Dilma e ao PT interessava que a Marina seguisse reduzindo os votos nulos e brancos entre os eleitores mais jovens, canibalizando o patrimônio do Aécio, mas sem ameaçar as chances de Dilma, o que cada vez parece mais arriscado. O PSDB, por sua vez tratava, até 20 dias atrás, de usar o PSB e eventualmente a Marina para assegurar o segundo turno, com o Aécio no páreo, claro.

Nesse quadro complexo se enroscam hoje diversos elementos que os atores vão tentar administrar com cuidado. A aliança da Marina e o Eduardo Campos baseava-se numa suposta política de abandonar os “vícios da politicagem”. O editorial do Estado de S. Paulo da 6ª feira 15 de agosto, apenas dois dias depois do acidente, dizia que Campos não foi capaz de infundir substância à “terceira via”.

Semanas depois dessas desconfianças iniciais, Marina carrega as tintas num messianismo pós-moderno, e a VEJA já faz uma reportagem nada hostil, desenhando uma figura que chega a ser até simpática.

"Não caio nessa, sob pretexto nenhum, nem mesmo "para tirar o PT de lá". Na democracia, voto útil é voto inútil. Se Deus me submetesse à provação — espero que não aconteça — de ter de escolher entre Dilma e Marina, escolheria gloriosamente nenhuma!" diz o ultra-conservador raivoso da Veja e a Folha, Reinaldo Azevedo. O que demonstra que a direita está dividida.

Há menos de dois anos, Marina enfrentava o agro-negócio lutando por um Código Florestal que reduziria a área plantada. Como alternativa, ela assegurava um “ganho de produtividade” que compensaria as perdas.

E chegamos a um ponto, hoje, em que as pesquisas do Ibope demostram que o povo brasileiro sabe que a situação econômica é relativamente boa, e ainda acha que pode e vai melhorar. Porem, contraditoriamente, pensa que a economia do próprio país em que vive é a que vai mal. Mas, por que? Como é que o povo se sente bem economicamente, está otimista com o futuro e, ao mesmo tempo acha que a "economia do país" vai de mal para pior? É que o noticiário da mídia é totalmente negativo em relação à mega-economia, a economia dos grandes negócios, separado por completo da sua realidade, a do trabalhador e a classe média baixa. É fácil explicar o óbvio, pois o Brasil é o mesmo país onde o povo brasileiro vive hoje bem melhor do que vivia há dez ou quinze anos atrás. E esse não é o país das manchetes catastrofistas que parecem pintar uma outra nação, que nada tem a ver com o Brasil que vivemos hoje. Por que? porque para os interesses do país do grande business, as coisas poderiam ir melhor sem o PT, e a Marina e seu PSB de aluguel aparecem hoje como a melhor opção para isso.

Javier Villanueva, São Paulo, 30 de agosto de 2014.