domingo, 30 de agosto de 2015

Flora Tristán, fundadora del feminismo moderno



Flora Tristán, nacida en París en 1803 y fallecida en la misma ciudad en 1844, fue una escritora y pensadora feminista francesa de ascendencia peruana. 

Flora Tristán, fundadora del feminismo moderno

La abuela de Paul Gauguin es una de las fundadoras del feminismo moderno y, de hecho, la primera que imprime a su feminismo un concepto de lucha de clases sociales, lo que en el futuro daría lugar al llamado feminismo marxista. 

Sus ideas pertenecían al campo de lo que se  denominó el "socialismo utópico", pero en su práctica política y en sus escritos, Flora fue teorizando la necesidad urgente de una Unión Obrera, como confluencia de las clases trabajadoras, y también de un partido revolucionario de los trabajadores. 

Flora Tristán tuvo una vida que fue intensa y llena de azares  hasta su muerte a los tempranos 41 años, enferma de tifus, mientras propagandizaba a lo ancho y largo de Francia sus ideas revolucionarias. Aunque fue criada en la abundancia en sus primeros años de vida, pasó enseguida a la pobreza más absoluta, y sufrió malos tratos físicos y psíquicos por parte de su marido. 
Apoyada en su durísima experiencia de vida, Flora se reveló contra el sistema patriarcal de la Francia de aquel entonces e logró ser una mujer libre e independiente, en una época en la que las columnas del código napoleónico decretaban una eterna minoría de edad para someter a la mujer casada.

En su autobiografía,"Mi vida", Flora Tristán se describe como a una paria en doble medida, pues es la hija no reconocida legalmente por el padre, por lo que termina siendo además, desheredada; y a su vez, está casada por conveniencia, o lo que es decir lo mismo, por necesidad.

Flora se confiesa víctima de esa opresión doble que, como mujer, siente en con toda intensidad, todo lo cual la llevó a luchar contra la institución del matrimonio en el que veía un medio de opresión contra las mujeres, que era, como solía repetir "el único infierno que reconozco como tal".

La Unión Obrera

En el año de 1839 Flora Tristán entrega a su editor los originales de su "Paseos por Londres", que por el realismo cruel y la franqueza del texto, pinta escenas muy al estilo de Charles Dickens. Otros, críticos literarios y lectores de la izquierda, consideran esa obra casi como un anticipo de un libro que es fundamental en la teoría marxista, de Federico Engels, "La situación de la clase obrera en Inglaterra".

Flora cree firmemente, ya en esa época, que la verdadera y única salida para los grandes conflictos y desgracias de la humanidad -entre ellos los que enfrenta el feminismo- es la lucha por el socialismo. Y lo explica en su obra "La Unión Obrera", que publica en 1843. "El hecho nuevo básico de ese período es el desarrollo del proletariado". Las clases trabajadoras, y entre ellos los obreros industriales, pasan a ocupar desde allí en adelante un plano principal en los escenarios nacionales y en el internacional. Durante la Restauración, las burguesías nacionales no habían arreglado todavía sus viejas cuentas con la aristocracia terrateniente. Las burguesías de cada país tenían necesidad del apoyo de los obreros, algo que se notó en París en julio de 1830. 
La insurrección de los canudos lyoneses en 1831 le ha revelado que "los bárbaros acampaban en los suburbios de las ciudades manufactureras". Y ve que la represión es brutal. Pero no por ello la bueguesía logra el fin de los descontentos. Al contrario, el movimiento de los trabajadores está apenas en sus inicios. Se multiplican las sociedades obreras de socorros mutuos, que a menudo toman el carácter de "cámaras de trabajo y de resistencia", al capitalismo. Es en este momento de crisis y de encrucijada que "Flora Tristán -según escribe Jean Bouhat- lanza la idea de una unión obrera que reúna a todos los asalariados de Francia".

Y Flora no esconde sus posiciones "Con la Revolución (francesa) - escribe- la burguesía ocupó el puesto privilegiado de los nobles y ahora oprime al proletariado. Es preciso hacer girar la rueda de la evolución y desalojar a la burguesía de ese puesto de mando. El trabajador fue hasta ahora el brazo, en lo sucesivo será la cabeza".

Su retrato físico la muestra como a una linda mujer. Y en su obra notamos su fotografía moral, no menos seductora, así como la pinta con un carácter firme, empecinado y combativo. Nos muestra también el cuadro un tanto caótico de las Utopías y los sueños de un siglo XIX que empezaba a desilusionarse de la ya envejecida revolución burguesa.

Flora parece que va cazando las ideas que flotan y vuelan por el aire. Hace un esbozo en 1843 del pensamiento axial que Marx y Engels van a colocar en el centro de su Manifiesto Comunista cinco años después. Flora Tristán plantea, como una voz pionera, con total comprensión de fondo, que "la emancipación de los trabajadores será la obra de los propios trabajadores".

Si su nieto Gauguin decía que su abuela era una "mujer curiosa", a Flora no debemos considerarla como una adorable lunática o una fantasiosa magnífica. Flora Tristán fue una descaminadora de nuevos caminos, tan creadora en las áreas sociales y políticas como lo fue su nieto pintor que abandonó Europa y se sumergió en una sociedad lejana a la suya, buscando otro sentido a su arte y para toda su existencia. 
Flora insufló el proyecto de mudar el destino de las mujeres, como parte de un desafío más amplio y general. Se sentía parte de dos continentes, como latinoamericana y europea, como ciudadana y revolucionaria del mundo.

Flora Tristán, llegó nuestra América española después del fin del imperio español. A primera vista ya le saltó a los ojos que continuaba intacto un anacrónico esquema medieval, nacido de la matriz del atraso y el subdesarrollo, identificada con la colonia aun después de la caida de los Borbones. Repudia los juegos frívolos de esa sociedad. Ve que entienden su vida como un baile: mientras los siervos mueren fuera del salón, los caballeros siguen asaltando el Palacio de Pizarro, matando a los pobres cholos, cuyo genocidio seguía consumando a través de guerras, golpes, robos de tierras. Los indios, carne de cañón de golpes de estado, que siguen azotando a los pueblos y naciones latinoamericanos, no sabían por qué mataban ni por qué morían. 

Flora no es un personaje exótico y su imagen perdura como la de un ser apasionado, lúcido y valiente que anunció en la primera mitad del siglo pasado, antes que todas las otras, la emancipación femenina como parte de la liberación de todos los explotados.

Sus obras: “Peregrinaciones de una paria” de 1839 a 1840, es la memoria de su viaje a América y su permanencia en Perú entre 1833 y 1834.
”Paseos en Londres", de 1840,  en donde hace agudas críticas a la civilización británica y afirma "la esclavitud no es a mis ojos el más grande de los infortunios humanos desde que conozco el proletariado inglés".

En “La Unión Obrera”, de 1843,  un folleto en el que se sintetiza el ideario de Flora Tristán, ella expone su programa de reformas a favor de la clase proletaria; es una obra fundamental de la biblioteca de Marx, en la cual ella describe cómo "el mejoramiento de la situación de miseria e ignorancia de los trabajadores" es fundamental, porque "todas las desgracias del mundo provienen del olvido y del desprecio que hasta hoy se hizo de los derechos naturales e imprescriptibles del ser mujer". 

Para Flora la situación de las mujeres se deriva de la aceptación del falso concepto que afirma la inferioridad de la naturaleza de la mujer en relación a la del varón. Este discurso ideológico conservador, realizado y confirmado desde la ley, apoyado en la ciencia oficial más retrógrada y por la iglesia, margina a la mujer de una educación racional y la predispone a ser la esclava de su amo, el varón. 

Hasta aquí llega el discurso de Flora, que hasta entonces es similar al de las sufragistas, o mujeres que luchan a favor del voto femenino, pero ya en un giro de clase, que empieza a producirse cuando señala cómo negar la educación a las mujeres está en relación con su explotación económica. No se envía a las niñas a la escuela "porque se les saca mejor partido en las tareas de la casa, ya sea para acunar a los niños, hacer los recados, cuidar la comida, etc...", y luego "A los doce años se la coloca de aprendiza, y allí, en la fábrica, continúa siendo explotada por la patrona y a menudo también maltratada como cuando estaba en casa de sus padres.” 
Flora dirige todo su discurso hacia las mujeres más desposeidas y explotadas, a las obreras. Y su juicio no puede ser más directo e encisivo: el trato injusto y vejatorio que sufren las mujeres desde que nacen, unido a su anulación en la educación y a la obligada servidumbre familiar al varón, todo lo cual genera en ellos, los del sexo masculino, un carácter brutal e incluso malvado. 

Para Flora, esta degradación moral tiene una importancia máxima, ya que las mujeres, en sus múltiples funciones de madres, amantes, esposas, hijas, etc... "lo son todo en la vida del obrero", e influyen a lo largo de toda su vida. Esta situación central de la mujer no tiene sus equivalentes en las clases dominantes, donde el dinero permite proporcionar educadores y servidores profesionales, lo mismo que otro tipo de distracciones. 

Por lo tanto, educar bien a la mujer obrera presupone el principio de la mejora intelectual, moral y material de toda la clase obrera. Flora, como buena "socialista utópica", confía totalmente en el poder de la educación, y como feminista exige la educación para las mujeres; además, sostiene que de la educación racional de la mujer depende la emancipación del varón.

Algoo que hasta los días de hoy se sigue repitiendo en las declaraciones de principios de todos los movimientos feministas. Su discurso llama al sentido de justicia universal de la humanidad, en general, y de los varones en particular para que acepten  cambiar una situación que, a su entender, termina volviéndose también contra ellos mismos. 

"La ley que esclaviza a la mujer y la priva de instrucción, los oprime también a ustedes, varones proletarios. (...) En nombre de su propio interés, varones; en nombre de su mejora, la de Uds, , varones; en fin, en nombre del bienestar universal de todos y de todas, los comprometo a reclamar los derechos para la mujer".

"La emancipación de la mujer" (publicado entre 1845 y 1846) es un ensayo en el que se anticipa el moderno pensamiento feminista y que se manifiesta daramente contra la inferioridad de la mujer en el casamiento, a la vez que combate la hipocresía de todo el ambiente social, familiar e de trabalho que rodea las relaciones entre los sexos.
Sus ideas se pueden resumir prácticamente en dos frases: "Todas las desgracias del mundo provienen del olvido y del desprecio que hasta hoy se hizo de los derechos naturales e imprescriptibles del ser mujer".
Y ”Hay alguien todavía más oprimido que el obrero, y eses alguien es la mujer del obrero”.


Javier Villanueva, São Paulo, 31 de agosto de 2015

Lea más en: http://www.blest.eu/cultura/teitelboim87.html

quarta-feira, 26 de agosto de 2015

Cien años y aún no te olvidaron, Soledad.



História, povos e heróis
Por José Vilas Novas

Guaraní, desde que viniste del Paraguay, sos eternidad,
Cien años y aún no te olvidaron, Soledad.
En el mar Cien fuegos
Nos hacen mirar 
Al horizonte que habremos de alcanzar
La.marca que nos dejó, el capitán,
Es una estrella
En nuestro pecho
Un deber, que Prestes tu fuerza toda,
columna, manos y espíritu
Pa' los pueblo'
eS.andino, caribeño, es amazonico y patagón nuestro 

uno compromiso
Nuestra historica misión
La liga de los pueblos libres
Desde el sur del río bravo
Un nuevo Palmares
donde todas y todos,
¡Viviremos!


José Vilas Novas

terça-feira, 25 de agosto de 2015

Migração, um direito dos pássaros, as baleias, os pinguins e os humanos

Mapa de migraciones
Migração, um direito dos pássaros, as baleias, os pinguins  e os humanos

Da África-mãe, ao Centro Oriente e dai ao extremo Oriente e rumo a Europa. Da Sibéria à América do Norte e outra vez ao Sul. Mania humana de migrar há mais de 90 mil anos atrás! 
Migrações: uma antiga moda do homem. Emigrações para "os que sobram" nas suas pátrias. "Imigrações" para os que cruzam novas fronteiras nacionais. 

Quantos italianos emigraram buscando novos horizontes?

Entre 1870 e 1970, uns 28 milhões de italianos emigraram. Quase a metade da população do país.
Em torno de 4 milhões de italianos chegaram aos EUA entre 1890 e 1914. 
Em Buenos Aires, em 1895, dos 663.864 habitantes, 181.361 eram italianos. O mais italiano era o bairro de Boca. A população era pobre, mas 80% dos comerciantes e 70% dos empregados eram italianos. Nesse mesmo 1895, das 143 publicações periódicas, 13 eram escritas em italiano.
EUA, Canadá e Argentina eram os países com capacidade de atrair grande número de imigrantes espontâneos. O Brasil teve que apelar para uma migração subvencionada: o governo brasileiro pagava a passagem dos imigrantes.
Do fim das Guerras Napoleônicas em 1815 até 1930, 60 milhões de europeus emigraram. 71% foram para a América do Norte, 21% para a América Latina (sobretudo Argentina e Brasil) e 7% para a Austrália.
No total, 5,6 milhões emigraram para os EUA, 3 milhões para a Argentina e 1,5 para o Brasil.

Enquanto os pobres da Europa emigravam, os exércitos e empresas coloniais abriam caminho pela África, Ásia e América Central e Sul.
À velha política da escravidão seguia a de expandir impérios comerciais, e assim nascia o imperialismo, com suas guerras, invasões e exércitos de ocupação. Invencionice da esquerda? ou apenas ignorância da direita.

Fuçando nos livros, que não mordem

A arqueologia supõe que os primeiros grupos humanos deixaram a África, e logo seguiram pela costa leste, onde os recursos eram mais abundantes. A primeira onda de migração cruzou o Oriente Médio, foi para o sul da Ásia e, finalmente, seguiu rumo à Austrália. 
Supõe-se que tudo isso aconteceu aproximadamente entre 90 mil e 60 mil anos atrás. Outras ondas de migração humana se seguiram, entre 40 mil e 12 mil anos atrás. Os grupos de pessoas saíram no rumo norte em direção à Europa.
Porém, o alcance destas enormes caminhadas era limitado porque uma enorme placa de gelo se estendia por toda a parte norte da Europa continental.

As condições gerais da era gelada também ajudaram a expandir os territórios dessa humanidade primitiva. Uma placa maciça de gelo, numa época em que os níveis do mar eram mais baixos, ajudou a formar uma ponte entre a Sibéria e o Alasca, que hoje chamamos Estreito de Bering.

Os primeiros humanos andaram pela Sibéria, até cruzar o Estreito, há mais de 30 mil anos, mudando o rumo em direção ao sul, para a costa oeste da América do Norte.

Há também outras fontes, que sugerem que houve uma migração por territórios norte-americanos mais recente, que teria começado aproximadamente há uns 15 mil anos. E novas evidências parecem continuar fixando a época da primeira habitação norte-americana para esse período.

As grandes massas de migrantes humanos finalmente se espalharam pela América do Sul e seguiram pelo leste para o que atualmente é o leste dos Estados Unidos e Canadá. Essa teoria da colonização da América do Norte é sustentada pela prova do mtDNA, o que parece incontestável, e pela semelhança das estruturas dentárias das populações norte-americanas e da Sibéria da época.

O genoma mitocondrial (ADN mitocondrial, ADNmt/ADNm ou mtDNA/mDNA em inglês) é o material genético das mitocondrias, os orgánulos que geram a energia para a célula. O DNA mitocondrial se reproduz por si mesmo semi-autonomamente cuando a célula se divide. O DNA mitocondrial fue descoberto em 1963, por Margit M. K. Nass e Sylvan Nass utilizando microscopia eletrônica e um marcador sensitivo ao DNA mitocondrial.

Essa primeira expansão da humanidade pela superfície desconhecida da Terra ocorreu principalmente atrás da comida, que devia ser escassa, e devido ao clima.
As tribos nômades, talvez com apenas algumas centenas de pessoas, provavelmente seguiam os mesmos padrões de migração das aves e dos outros animais que caçavam. As grandes mudanças climáticas da época foram abrindo novos caminhos para a caça, da mesma forma que as rudimentares tecnologias, como o domínio do fogo e da conservação de alimentos, foi permitindo aos poucos que o homem vivesse em condições menos extremas. A capacidade dos seres humanos de se adaptarem a novas circunstâncias não apenas deu aos homens primitivos uma vantagem em relação ao Homo Erectus, como também facilitou a expansão da espécie por toda a superfície da Terra.

JV. São Paulo, agosto de 2011.

Mais sobre emigração e imigração:






Y así empezó esa vieja costumbre de migrar, emigrar e inmigrar.


San Pablo, Brasil, 13 de septiembre de 1979

“–Argentina empezó su formidable expansión con la “Campaña al Desierto” de 1879 de Julio Roca, que los indios prefieren llamar “conquista” de la Patagonia, y que la historia oficial ve como “la última guerra por la ocupación definitiva del territorio nacional”– cuenta Victoriano.

Hasta entonces se trataba de frenar a los furiosos malones que desolaban la pampa con recursos ingenuos, como cavar un foso de más de 600 kilómetros. Mientras el país se ataba cada vez más al Imperio Británico, su flamante ejército y marina seguían el molde rígido del modelo militar  prusiano–  carraspea, le da el mate a Victoriano y sigue, académico, doctoral, Anibal Fuentes.

La elite, mezcla única de expatriados españoles e italianos de cultura afrancesada, imaginaba a Argentina, tal vez sin darse cuenta de lo que eso significaba, como la nueva Europa de las Américas– alarga su perorata Anibal.

Además, Sarmiento había llenado el país de escuelas que eran ejemplares para su época, con maestras venidas desde la mismísima Inglaterra, como en la escuela Normal de Catamarca–  agrega el doctor, y le da el mate a doña Eufemia.  
Después de más de ciento treinta años -con nuevas políticas y sucesión de próceres, héroes y bandidos- los partidos en el poder también han cambiado, variando sus diferentes discursos. Esto fue gradual en las raras primaveras democráticas, o abrupto, por vía de golpes militares; incluso en los pocos años de agitación casi revolucionaria, como en la primera mitad de los 70. 
Pero los sujetos anónimos, la masa de inmigrantes por ejemplo, un mero instrumento de la ocupación territorial después de la invasión al Desierto, no ha podido formarse aún una identidad nacional  y que le sea propiaLos nietos del inmigrante de ayer, hoy quieren irse; sueñan con volver a emigrar, pero ahora hacia Europa, la vieja seductora de siempre. 
El bisnieto del antiguo inmigrante busca la doble ciudadanía, se desespera por el pasaporte de sus abuelos, que ya no es un papel ocre en el que cien años atrás se veía una cara triste, con la mirada de un ser casi sin esperanzas, que venía a América a rescatarse y tratar de encontrarse como ser humano. 
No, lo que desean ardientemente ahora los nietos de aquél anacrónico desesperado de otro siglo, cuando Europa entera pasaba por hambrunas feroces y se debatía entre la paz y la guerra, es el salvoconduto de la Unión Europea– completa Anibal.”


23 de abril de 2006, seis menos veinte de la tarde.

El avión de la Varig carretea unos trescientos metros, pero se para de golpe antes de llegar a la cabecera de la pista y baja la potencia de los motores, gira y se vuelve lento, exasperante, hacia el aeropuerto. Supongo que debe haber algún desperfecto serio, pero nadie informa nada y yo tampoco me preocupo demasiado, aunque pierdo el sueño que normalmente me ataca en los despegues del avión; y vuelvo al “Laprida” de 200 hojas con los manuscritos de mi viejo:

San Pablo, Brasil, 19 de septiembre de 1979

“–El mundo entero cambió, y aquella Argentina de los hombres del liberalismo de los años 80 es un sueño que se deshace, hundiéndose de a poco– dice Fuenzalida cuando le parece que el doctor Anibal Fuentes hace un descanso en su discurso sociológico.

 –Y la desilusión y el fracaso del pobre, o del hombre de clase media, brasileño o argentino, se repiten en centenas de lugares en todo el mundo. Pero, por otro lado, cuando un inmigrante negocia sus productos de contrabando en cualquier callecita de Europa, listo para huir de la policía, queda claro que, muy pronto, ese viejo continente va a ser tan mestizo como lo son hoy América o Asia– agrega.  

Y por racionalismo o mera culpabilidad, habrá acabado en Europa la odiosa pretensión de hegemonía egoísta que sacude en ciclos de terror al resto del mundo desde el medioevo. –  lo mira de reojo a Anibal, nota que Victoriano hace una mueca imperceptible de cansancio o de fastidio y se calla, Cacho Fuenzalida.  

Perder la memoria de la inmigración nos hace olvidar que mitad de nuestros bisabuelos llegaron al país, engatuzados con las falsas promesas de tierra y libertad, radiantes actores de una monumental fuga en masa, nunca vista antes, de la población europea pobre hacia América– insiste Anibal Fuentes.

Aquí pedían con urgencia una mano de obra barata, y nuestros antepasados, plantadores o artesanos pobres, sobraban en el centro y en el sur europeos, que seguían muy lentos en sus industrias. Huían de países asolados por la estupidez de las eternas guerras.

Sus patrias, casi sin salidas pacíficas y duraderas, les abrían la cabeza para un ideal de aventuras, que traía el dolor del exilio, la emigración y la nostalgia– dice Anibal, cuyos padres llegaron de Barcelona un mes antes que las tropas fascistas de Franco tomasen la ciudad y fusilasen al abuelo, militante del anarcocomunismo sindical.”

Desde mi cama de enfermo, sin poder intervenir en la charla, pero sin perderme palabra de lo que se habla, me desvío por un lado más humano y cómico del tema, recordando que después de la caída de la República, miles de españoles cruzaron los Pirineos hacia el sur de Francia, esperando solidariedad del gobierno socialista de León Blum, que por fin los encerraría en campos de refugiados. Y así fue que a los españoles en Francia, a medida que salían del confinamiento y se ponían a trabajar, con cariño o con desprecio, los conocieron como “espangouin”. 

Sí, así es– dice Anibal– les decían “pingouin espagnol”, porque la mayoría, al llegar a París, trabajaban de mozos y camareros en restaurantes, de frac, en blanco y negro, como los pingüinos– y se extiende otra vez, entusiasta en su floreo enciclopédico, nuestro docto Dr. Anibal Fuentes.

Siento que me vuelve de a poco la fiebre, y me acuerdo que Anibal decía que, al final de la guerra de España, como muchos combatientes obreros jugados por la República, Juanjo, un hermano de su abuelo, había entrado al PCE. El tío abuelo del doctor sintió en la propia carne la ferocidad de Franco para exterminar a los vencidos. Fue preso en los campos de trabajo forzado en el norte de África. 
Se fugó, refugiándose en Argelia, donde trabajó como oficial metalúrgico.  Aprovechó un indulto y volvió a España en 1957; en Madrid entró en la fábrica Perkins.
Como otros muchos luchadores de las Comisiones Obreras, Juanjo Fuentes fue juzgado por el Tribunal de Orden Público franquista y enviado a prisión. 
Saldría de la cárcel diez días después de la muerte de Franco, pero todavía lo detuvieron una vez más, en diciembre 1975. Y la enfermera entra con los remedios mientras Victoriano sale despacio, y yo siento que me adormezco y sueño.


23 de abril de 2006, seis y diez  de la tarde.

Bajamos del avión y volvemos a las salas de espera; nadie explica nada y sigo leyendo. Aunque no entiendo bien hacia adónde apuntan las anotaciones del viejo en el “Laprida”, sí coincido con sus conceptos. Y es que la inmigración que él describe, de millones de miserables europeos entre el siglo XIX y el XX, fue precedida aquí por un racismo despiadado que idealizaba todo lo que era del viejo mundo, mientras postergaba y ultrajaba a nuestros criollos y mestizos. El Martín Fierro denuncia esa política que prepara la aniquilación del indio y la marginación del gaucho, acciones que irían a inaugurar esa nueva realidad social.

Casi me duermo con el cuaderno en las manos, hasta que los parlantes anuncian por fin, después de dos horas de espera en el zaguán de Guarulhos, que el vuelo de la Varig São Paulo-Porto Alegre-BsAs va a salir dentro de 45 minutos; vuelvo al manuscrito:

“–La América mestiza se fue forjando desde Méjico hacia el sur, como el más asombroso efecto del nuevo mundo: los millones que hoy hablan portugués y castellano, sintetizan centenas de culturas, nativas o importadas, que fueron proscritas y doblegadas por la fuerza de la espada y de la cruz. Todos fueron sometidos: como luego lo serían los indios acá, también lo eran los propios colonizadores allá en Europa, ya que en su mayoría venían del sur miserable de España– dice Fuenzalida, –y muchos de esos conquistadores rudos eran árabes o judíos, cristianizados a los porrazos. Marginados, los cristianos nuevos, judíos en realidad, lograron pasar a través de Portugal y llegar hasta aquí, escondiendo su calidad de conversos. Y más relegados eran los negros traídos en cadenas, o los chinos llevados a Chile y al Perú, cuando se les acabaron los esclavos negros. 

Por fin, también fueron sometidos y degradados los italianos, vascos, gallegos y catalanes inmigrantes, todos expulsados de Europa, porque sobraban en la producción, que allá en sus patrias no tenía donde más aprovecharlos–  remarca mi primo Raúl, le devuelve el mate a Eufemia, y termina su largo comentario. 

Argentina y toda América Latina son el fruto mestizo de una cultura de sometidos, y olvidarlo es negar nuestra esencia–chupa el último trago del chala, exhala el humo azul y dice, muy bajo, Victoriano.”

23 de abril de 2006, siete y veinticinco de la tarde.

Otra vez el avión carretea por la pista pero esta vez despega sin más demoras; a pesar del problema que no fue informado, salimos sin otros imprevistos; el comandante informa que en pocos minutos llegaremos a la altura de crucero, los 10 mil metros, y van a servir el almuerzo; salgo de la modorra y voy al baño a mojarme la cara; ni bien entro, empieza una cierta turbulencia y me vuelvo al asiento. Retomo la lectura del “Laprida”, que cada vez parece más un conjunto de apuntes sin una línea clara de pensamiento. Sigo la lectura:


Continuará

J.V. São Paulo, enero de 2006. Trecho de la novela "De utopías y amores, de demonios y héroes de la patria".

sexta-feira, 21 de agosto de 2015

Brasil × impeachment: O jogo político da mídia. Por Sonia Sampaio




Brasil × impeachment: 

O jogo político da “mídia isenta, democrática e apartidária”



“Não basta que todos sejam iguais perante a lei. É preciso que a lei seja igual perante todos.”


Salvador Allende

Faço parte dos 54 milhões de brasileiros e brasileiras de todas as classes sociais, que confiam na competência e honestidade da presidenta Dilma Rousseff.

No Congresso Nacional, há 513 deputados federais e 81 senadores que recebem salário mensal de R$33,7 mil e, além disso, ajuda de custo, auxílio moradia e verba de gabinete para até 25 funcionários.

Se os políticos que têm interesse no impeachment da presidenta Dilma representassem o povo, proporiam a redução do próprio salário e cortariam os próprios privilégios.
De acordo com o artigo 52 da Constituição Federal de 1988, é competência do Senado, dentre outras, processar e julgar o presidente e o vice-presidente da República nos crimes de responsabilidade. Dilma não cometeu nenhum crime de responsabilidade que justifique a proposta de impeachment.

Nos tempos de FHC (1995 a 2002), havia várias suspeitas de corrupção envolvendo o ex-presidente, mas o Congresso não propôs impeachment.

Quanto à Petrobras, em 1996, o jornalista Paulo Francis denunciou a corrupção na estatal durante programa de TV GloboNews, mas FHC não instaurou CPI e o Congresso não propôs impeachment do presidente por omissão.

Em 2000, José Eduardo Andrade Vieira, ex-ministro de FHC e ex-senador, denunciou o uso de caixa 2 na campanha de eleição presidencial de FHC em 1994, mas o Congresso não propôs impeachment do presidente.

Se o Congresso não propôs impeachment para FHC com base em denúncias, não tem moral para propor impeachment para Dilma que combate a corrupção, doa a quem doer.

A partir de 2003, foi intensificado o combate à corrupção por meio de ações da Controladoria Geral da União (CGU), CPIs, operações da Polícia Federal e julgamentos no STF.
Pela primeira vez na história do Brasil, além de políticos, empresários e funcionários de alto escalão foram presos por prática de corrupção.

Entre 2003 e 2014, por meio da Controladoria Geral da União, criada no governo Lula e que continua a atuar no governo Dilma, 5.067 funcionários públicos federais foram punidos, com exoneração do cargo, sendo 3.409 por ato de corrupção.

Nunca se combateu tanto a corrupção no Brasil quanto nos governos do PT e isso incomoda os políticos acostumados com a impunidade que vigorava antes de 2003.
Muitos políticos do Congresso alegam que o problema é a corrupção na Petrobras, mas esse não é o verdadeiro motivo pois os criminosos delatores citaram políticos não apenas do PT, mas também do PSDB, PMDB, PP, PSB e PTB.

Por exemplo, o deputado federal Eduardo Cunha (PMDB) e todos os políticos do PSDB que votarão a favor do impeachment da Dilma têm seus respectivos partidos citados, pelos delatores, como participantes de esquemas de corrupção na Petrobras.

Então, se votarem a favor do impeachment de Dilma, terão de votar também a favor da cassação do mandato dos políticos do PSDB e PMDB citados pelos criminosos delatores. Somente após o julgamento pelo STF se saberá os nomes dos políticos que lesaram a Petrobras e o valor desviado.

A corrupção no Brasil começou no século 16 e continuou nos séculos seguintes, inclusive na ditadura militar (1964-1985), mas a “mídia isenta, democrática e apartidária, principalmente a TV Globo e a Veja, não mostrava.

A corrupção na Petrobras não é o maior escândalo de corrupção na história do Brasil, pois, antes de 2003, houve escândalos maiores que não foram investigados pois não houve CPI.

A verdade que a TV Globo e Veja escondem da população é que os políticos do Congresso que são a favor do impeachment da presidenta Dilma é porque são contra:
– a reforma política com financiamento público transparente, pois, atualmente, as eleições são financiadas por ricos empresários e banqueiros interessados na continuidade do atual sistema político que favorece a corrupção entre empresas e diferentes partidos políticos;
– a reforma tributária, pois seus financiadores – os ricos empresários e banqueiros – querem que continue tudo como está, ou seja, os ricos cada vez mais ricos, os pobres continuarem pobres e a classe média reclamando dos impostos;
– a regulamentação da mídia, pois querem continuar sendo proprietários de emissoras de tevê e rádio, o que contribui para serem eleitos e reeleitos durante décadas.

O povo não quer impeachment, porque sabe que o problema do Brasil não é a presidenta Dilma. O que o povo quer é a solução para seus problemas nas áreas de educação, saúde, habitação e transporte.

Os maiores problemas do Brasil são corrupção política e sonegação fiscal que não se resolverão com impeachment, muito pelo contrário.

O Brasil perde com a corrupção política mas muito mais com a sonegação fiscal. Em 2013, perdeu R$415 bilhões e em 2014, R$500 bilhões com a sonegação de impostos. Os maiores sonegadores são os ricos que não pagam todos os impostos, apesar de terem plenas condições de cumprir seu dever como cidadãos do Brasil.

As vítimas da corrupção política e sonegação fiscal são os pobres e a classe média, que precisam de mais investimentos públicos nas áreas essenciais para terem melhor qualidade de vida.

Quantas creches, escolas, universidades e hospitais poderiam ter sido construídos no último biênio com R$915 bilhões?

A corrupção política e a sonegação fiscal são responsáveis pelos problemas cotidianos enfrentados pelos pobres e classe média nas áreas de educação, saúde, habitação, transporte e segurança.

A reforma política, reforma tributária e regulamentação da mídia são as soluções para os dois grandes problemas do Brasil.

Se os políticos interessados no impeachment amassem nossa bandeira, apoiariam as reformas fundamentais para avançarmos na justiça social, condição para a paz.

Tais políticos são inimigos da pátria, pois, além de defender o impeachment, são contra as reformas propostas pela presidenta Dilma que representam a solução para os maiores problemas do Brasil.

Espero que o Brasil ganhe esse jogo político contra o impeachment para o bem de todos os brasileiros, especialmente dos pobres e da classe média.

Viva o Brasil! Viva a justiça! Viva a democracia! Fica, Dilma!

quinta-feira, 6 de agosto de 2015

El truco entre las nubes



El truco entre las nubes

-¡Truco!- dice Daniel Unzaga. Voz grave, pausada, pero suave. Educadísimo, el maestro parece un verdadero lord inglés. Alto, rubio y de ojos verdes, el tío Daniel es la imagen total del autocontrol y la paciencia.


-¡Quieto retruco!- grita el Negro Barrionuevo, y los changuitos se asustan. Corren a esconderse atrás de la abuela Eufemia, pero vuelven, cuando se acuerdan que el Negro es gritón, pero manso. Alegre, simpático y divertido con los chicos. Siempre los lleva a dar una vuelta en la camioneta de Águila-Saint, el otro vehículo de cuatro ruedas que llega a las Chacras, aparte de "la Siringa" de don Marchetti, el suegro del tío Daniel.


-¡Quiero vale cuatro!- repite el grito el Negro Unzaga. Pelado y fuerte, la figura más diferente que uno se pueda imaginar de su hermano mayor, Daniel. 
Hombre de campo, dicharachero y contador de historias, el Negro Unzaga es el prototipo del gaucho bueno, trabajador y cuentero, conquistador y de una sola palabra. Vuelven los chicos a jugar alrededor de los timberos cuando se dan cuenta que los dos Negros, el Barrionuevo y el Unzaga son gritones pero, como diría la abuela Eufemia, son un pan de Dios cada uno.

El truco argentino es una versión propia que se juega también en el sur de ChileEs una de las variantes sudamericanas del juego, originario de Valencia. Pero nada de eso le importa demasiado a Gabriel, el Arcángel, cuya tarea esa semana es acompañar de cerca las actividades del Negro Barrionuevo, el tío Daniel, y su hermano, el Negro Unzaga. Y el motivo es la llegada de un nuevo huésped al Paraíso: el tío Ramón Sánchez.

-Sentate, "tarrino"; sentate nomás- le dice el tío Ramón a Daniel, que se levanta al verlo llegar y le ofrece su lugar en la mesa.
-Ya sabís que yo no juego al truco, pero me divierto mirándolos a Uds.- dice el recién llegado, y Daniel Unzaga vuelve al juego.

-El objetivo del que juega al truco es llegar a los quince o treinta puntos, que es una meta que se decide antes de empezar el partido- le dice el Arcángel Gabriel al tío Ramón, pero el viejito no tiene  demasiado interés en el asunto. 
-Cuando un equipo llega al objetivo, el juego puede seguir si a los otros les faltan por lo menos 2 puntos para empatarlos o pasarlos- insiste el Arcángel, que es más persistente y cabezadura que los Unzaga.

Al truco en equipos de tres jugadores -con seis jugando- se lo llama  "punta y hacha", y la mesa de juego se realiza entre los pares de jugadores que quedan enfrentados; es decir que, en tal caso, se hará una ronda de tres "mano a mano". Yo lo sé porque lo leí en el Libro Gordo de Petete, pero aunque traté de explicárselo al Negro Unzaga y al tío Ramón, ninguno me prestó demasiada atención. El tío Daniel, sí. Él fue maestro rural en el Aconquija cuando era muy joven, y se pasaba horas seguidas leyendo lo que cayera en las manos. Hasta la historia y las reglas del truco, el chinchón y otros juegos había leído con interés en el "Caras y caretas". Y las charlas con el Arcángel Gabriel, ahora, le habían refrescado la memoria.

-¿Sabés, Negro?- le dice Ramón a Barrionuevo, -nunca pensé que fuera tan tranquilo acá arriba. El paraíso, o el cielo, ¿no? parece mucho más calmo de lo que me imaginaba.

-¡Falta envido!- suelta el grito, otra vez, el Negro Barrionuevo. Y el tío Ramón, recién llegado, se levanta, fastidiado. -¡Carajo! en mi casa era más tranquilo; la Bertita nunca gritaba. Ya, sé, sí, le dije muchas veces que me iba de casa, y que me iba a divorciar; pero ella sabía que no era verdad. ¡Fui muy feliz en esa casa, con mi mujer, mis hijas y mi hijo...y mis nietos, y bisnietos! ¿cuántos años cumplí, ché Negro? 

-¡Já, já! ¿no te acordás, Ramoncito?...¡95, casi 96, ché! y mirá que estás bien conservado, ¿eh? ¡ni un pelo se te cayó! já, já...es la buena vida que llevabas, ¿no?- le dice el Negro Barrionuevo, y Daniel Unzaga se ríe bajito, como un lord inglés, acompañando la ironía del cuñado con su concuñado mayor.

-¡Real envido, carajo!- aumenta la voz de a poco el Negro Unzaga, se levanta de la silla de paja, y otra vez salen corriendo los changuitos a esconderse atrás de las faldas de doña Eufemia.

-Bueno, me voy a la cama- dice Ramón Sánchez, y Barrionuevo y Daniel se ríen a carcajadas.
-¡No, Ramoncito!, acá no hace falta dormir, ni siquiera te hace falta comer!- le explica el Negro Barrionuevo.
-Pero bueno, ¿y una picadita de vez en cuando, puede ser, no?. Vamos a conversarlo con el Arcángel Gabriel, a ver si nos trae unas aceitunitas con queso y salame- negocia don Ramón.

-Vale cuatro- dice por fin Daniel, calmo y en voz baja. Y cierra el juego.

-¿Vamos a jugar a la taba ahora?- pregunta el Negro Barrionuevo. ¡Y va a ser peronistas contra gorilas! ¡Ja, ja, ja!

Javier Villanueva. São Paulo, 7 de agosto de 2015.